326. Gracias por todo, mi amor.

Siempre fui su lectora cero, porque sus letras no viajaban a ningún lado sin que yo las hubiera leído primero.

Solía decir que toda buena historia se escondía en los detalles, en todo aquello que pasaba desapercibido para una vista poco adiestrada, y también en los silencios, por todo lo que guardaban. Y por ello se pasaba las horas anotando en su libreta ideas y fragmentos de vidas ajenas, a las que luego daba forma en su vieja máquina de escribir.

Su creatividad se mantuvo intacta durante muchos años, con una producción que público y crítica acogieron de buen grado, aunque a él nunca pareció importarle ese reconocimiento, porque solo escribía para mí.

Un día, en mi revisión diaria, encontré un par de párrafos inconexos, a los que no quise dar importancia, aunque poco después esa secuencia se repitió con mas asiduidad.

Lo que él achacaba al mal del escritor, o simplemente a la huida de las caprichosas musas, los médicos dieron un nombre menos poético.

Y como se empeñó en seguir con sus rutinas, ya infructuosas, me sentí aliviada al encontrar, el día de su muerte, una última frase anotada en su libreta, rompiendo su temida página en blanco.


Microrrelato enviado al concurso del blog "Esta Noche Te Cuento" (ENTC). 
Se puede leer el relato en la web del blog, en el siguiente enlace.
Relato nº 326 desde el origen del blog. 


325. Igual lo deja.

Pulsar el mismo el interruptor de la luz al entrar, sin refuerzos, no fue la decisión más acertada, pero nadie podría dudar esta vez de su falta de iniciativa.

Tampoco quedaría en duda su agilidad, puesto que antes de recibir el golpe en la cabeza, consiguió derribar a uno de los asaltantes, ni su agudeza visual, ya que pudo visualizar todos los números de la matrícula del vehículo antes de ser encerrado en el maletero.

Y solo al final, cuando lo lanzaron al rio con los pies atados a una roca, le dio por pensar que lo de ser policía, igual no era lo suyo.  

Imagen de Alexa en Pixabay

Microrrelato enviado al concurso "Relatos En Cadena" (REC), de la SER. Frase de inicio: "Pulsar el mismo el interruptor de la luz"
Relato nº 325 desde el origen del blog. 



324. Ideales y principios.

Mientras le vendaba los ojos, el verdugo intentó convencerla de que se retractase e implorase clemencia, aludiendo a que aún tendría tiempo de restituir su honor y salvar la vida.

Ella se reafirmó en su postura, convencida de la veracidad de su teoría, y a sabiendas de que un mundo sin libertad de juicio nunca tendría sentido.

Bajo un griterío incesante, nadie pudo ver las lágrimas del verdugo, ocultas bajo la capucha, mientras buscaba entre los asistentes alguna indicación en contra que no encontró, ni el instante en el que llegó a dudar, antes de accionar la palanca que acabaría con la vida de su mujer.

Imagen de Ian Wakefield en Pixabay

Microrrelato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Mientras el vendaba los ojos, el verdugo"
Relato nº 324 desde el origen del blog. 


323. Postureo.

Desde el momento en que descubrió las redes sociales, su vida se convirtió en un escaparate en el que poder mostrarse a diario sin ningún reparo.

Nada más comenzar el día, y una vez revisados los correos electrónicos, muros y estados, subía la foto de su #desayunoconvistas a Instagram, seguido del registro de la ruta en bicicleta a Strava.

Cualquier aspecto que considerase relevante en su vida era automáticamente compartido en Twitter, como los resultados del último chequeo médico, con la etiqueta #sanacomounamanzana, una reclamación bancaria, bajo el lema #quenoteengañen, o el malestar tras ser multada por usar el móvil en el coche, con el hastag #telopuedescreer.

Durante su jornada laboral participaba activamente en varios grupos de Linkedin, terminando el día con un paseo nocturno acompañado por su pareja y el perro que subía como un directo a Facebook.

Sus redes acumulaban cientos de fotos de sus hijos, a los que sus seguidores podían ver crecer casi en directo, y de todos sus amigos y allegados, porque ella no contemplaba su vida sin el instante enmarcado en la red, llegando a molestarse, hasta el punto de llegar al bloqueo, con el hastag #serárancio, cuando al hacer una foto grupal en algún evento, alguna de esas personas ponía reparos, o incluso se negaba a que se subiera a sus benditas redes.

Su vida transcurría entre selfis y capturas de pantalla, bajo el lema #felizconlosmios, compartiendo su día a día y el de los suyos, haciendo carrera como reputada hater por un lado, y probando como Blogger o influencer en otro, compartiendo consejos y tutoriales de todo lo que sabía o de lo que decía saber.  Al principio todo eran likes, kudos, y demás reconocimientos, pero después su brillo virtual comenzó a descender, como si fuera una prenda que poco a poco pasa de moda, y que al final se guarda en el cajón del olvido.

Fiel a su lema #noterrindasnunca, lo intentó todo para recuperar su fama virtual, llegando incluso a bailar en directo en modo tiktoker, con tal de conseguir nuevos seguidores. Pero las redes, antes de su lado, parecían haber perdido el interés por su valiosa cotidianeidad.

Entonces llegaron los días en blanco, sin comentarios ni likes, y sin apenas visionados. Al principio le pareció una catástrofe, el fin de su mundo, no se podía creer lo que le estaba pasando, ¿Cómo podían tratarla así las redes?

Lo pasó mal durante un tiempo, buscando en cualquier foro online la solución a sus problemas, hasta que ocurrió algo que no había pasado en años.  

Llegó un día en el que, sin saber porqué, levantó la cabeza de la pantalla.

Al retomar el contacto con la realidad, al principio se sintió rara, en un mundo que suele quedar difuminado por el brillo de las redes, en el que tenía que vivir de verdad, y en el que el postureo sirve de poco. Entonces aprendió a cambiar los likes por sonrisas, los comentarios por abrazos, y los directos por animadas charlas con los suyos durante la cena, encontrando su pequeño hueco en un mundo que podía percibir, en el que se sentía cómoda, y en el que consiguió ser feliz, sin necesidad de aparentarlo.

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay

Microrrelato nº 323 desde el inicio del blog. 

322. Cierra los ojos.

En la comodidad de aquel diván encontré un refugio en el que calmar mis ánimos, al abrigo de una voz armoniosa que trataba de poner orden en mis pensamientos.

Aquella voz de aroma terapéutico me instaba a la introspección, al análisis de mi propia esencia, bajo la teoría de que la mente humana es un arma poderosa si se usa adecuadamente, y que la causa de todos mis temores podría encontrarse en mi interior.

Siguiendo ese consejo, cerré los ojos, y bajo la calma más absoluta, puse mi mente a trabajar, rastreando entre mis recuerdos, en busca de cualquier indicio de aquello que no me permitía vivir en paz.

En un primer viaje no encontré la respuesta que anhelaba, y al abrir los ojos la ansiedad seguía jugando con mi maltrecho ánimo. Volví a cerrarlos, aún más fuerte, buscando en rincones de mi mente que permanecían olvidados, ajenos a mi propia existencia, donde encontré restos de energías anómalas, desconocidas en un principio para mí, pero a las que decidí conectarme en un arrebato de valentía.

Impulsado por esa nueva corriente, el viaje me llevó hacia vidas pasadas de las que no tenía constancia, en las que mi esencia, contenida en otras formas corpóreas, cohabitaba de forma armoniosa a lo largo de sus ciclos vitales.

Lo intenté de nuevo, con mas fuerza aun, buscando cualquier rastro de mí que permaneciera escondido, y entonces la verdad se mostró de la forma más ominosa.

En nuestra vida, todo tiene un principio y un final, pero no es así para la energía que albergamos en nuestro interior, que permanece en el cuerpo mientras vivimos, pero que al morir se dispersa por el infinito, buscando nuevas vidas que iluminar.

En mi última incursión encontré restos de esa energía, y al enlazarme a ella pude vislumbrar la agonía de mis últimos días en un hospital, el virus que habitaba en mi y que dio origen a la plaga, y el contagio a nivel global.  Pude sentir la transformación de cada uno de los infectados, como se desvanecía su juicio y afloraba la rabia y la sed de sangre como instinto primario que satisfacer. Me dejé llevar por el miedo que flotaba entre los que permanecían escondidos, y caí rendido ante el llanto desconsolado de los niños, al ver de cerca la barbarie y el fin del mundo tal y como lo conocemos.  

Entonces comprendí que el origen del mal que me acechaba no estaba en mi mente, sino en mi propio cuerpo.

Después de aquella revelación, busqué desesperadamente la forma de cerrar de nuevo los ojos, para no volver a abrirlos jamás.

Imagen de 27707 en Pixabay

Microrrelato enviado al concurso "Jornadas Góticas 2023 de Cáceres".
Relato nº 322 desde el origen del blog. 

 

 

321. Juntos hasta el final.

Diferentes planes de huida a París, Roma o incluso lugares más exóticos habían surgido desde ese pequeño rincón en el que se habían conocido, y que poco a poco habían hecho suyo, a modo de refugio improvisado de todo lo que ocurría a su alrededor.

El problema era dar el paso. A veces por miedo al fracaso, y otras por temor a que la vida tras la alambrada pudiera separarlos, aunque siempre se prometían intentarlo al día siguiente, como aquella mañana, en la que se dieron la mano cuando fueron conducidos a un edificio cuya chimenea expulsaba un denso humo gris de olor tan desagradable.   


Microrrelato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Distintos planes de huida a París"
Relato nº 321 desde el inicio del blog. 


320. Problemas en la gestión de residuos.

El temita de las bajantes fue el primero en tratarse en la reunión, adjudicándose las labores de desatasco a la empresa propuesta por el vecino del 5º C, especializada en esa casuística.

Solventado ese punto, y tras una acalorada discusión sobre el contenido no escrito de algunos de los estatutos de la comunidad, el administrador agradeció a los vecinos de la plataforma de gestión de incidencias su celeridad al eliminar los problemas de ruidos e impago de cuotas generados por el inquilino del 1º D, recordándoles, no obstante, y sin dejar constancia en el acta, que existen formas más discretas para deshacerse de un cadáver.


Microrrelato enviado al concurso "Relatos en cadena", de la SER. Frase de inicio: "El temita de las bajantes".
Relato nº 320 desde el inicio del blog. 


319. Punto y seguido.

Me acuerdo del día en que decidimos que no habría nada que se interpusiera entre nosotros.

Recuerdo lo ilusionado que estabas cuando hicimos la lista de todos los viajes que teníamos pendientes. Al día siguiente cogimos un vuelo a Egipto, y dos meses después estábamos bailando en lo alto de la torre Eiffel.

Luego nos lo tomamos con
más calma. Era lógico. Habíamos empezado con muchas ganas. Pero no cambiaría por nada ninguna de las tardes que pasamos divagando en el club de lectura, ni los días en los que madrugábamos para coleccionar amaneceres, acurrucados en el sofá con la manta y un par de tazas de café.

He de reconocer que te dije que cuando llegara el momento no iba a llorar, pero ya me conoces, y creo que me lo sabrás perdonar.

También te prometí que haría lo posible por pasar página, pero la nuestra es tan bella que lo único que me apetece es volver a leerla una y otra vez, y como este final no me acaba de convencer, y los dos hemos sido siempre muy testarudos, estoy segura de que en algún momento y en cualquier lugar, encontraremos la forma de continuar nuestra historia.



Microrrelato enviado al concurso del blog "Esta Noche Te Cuento" (ENTC). Tema de esta convocatoria: "No moriré del todo".
Para leer este relato en la web del blog, consultar este enlace.
Relato o microrrelato nº 319 desde el inicio del blog. 

318. Última reunión de vecinos.

Hemos vivido en este edificio por miles de años, que nadie se olvide de eso.

Durante ese tiempo conseguimos adaptar adecuadamente los cimientos, para sobrellevar el gran terremoto, y reforzamos el aislamiento de las fachadas antes de la última glaciación, por no hablar de como conseguimos solucionar los problemas de estanqueidad de las ventanas durante el tsunami.

Entiendo que algunos vecinos estén preocupados por lo del meteorito que va a impactar sobre la Tierra, pero aún estamos pagando las reparaciones del tejado tras la tormenta solar, y como administrador de la comunidad, después de analizar las cuentas, debo deciros que el fin del mundo tendrá que esperar. 


Microrrelato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Hemos vivido en este edificio por miles de años". 
Relato nº 318 desde el inicio del blog. 


 

317. Decepción de proporciones galácticas.

Y la luz se apagó al extinguirse de repente el sol y el resto de estrellas.

La atmósfera no tardó en diluirse, y la vida en la tierra quedó reducida a una amalgama de partículas en suspensión, que rápidamente fueron atraídas por un movimiento de atracción y fusión inmersiva de todos los planetas con sus sistemas y respectivas galaxias.

La gran implosión dio como resultado un cuerpo prismático y minúsculo, que el alumno lanzó con desgana al depósito de residuos cuánticos, junto con la medalla al segundo clasificado en el concurso de ciencias planetarias.


Microrrelato enviado al concurso "Relatos en Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Y la luz se apagó".
Relato nº 317 desde el inicio del blog. 


316. El síndrome de la prosa impaciente.

Nada más cerrar el libro notó la cubierta agrietada y el título difuminado, observando con asombro como se filtraban entre las páginas cientos de letras suicidas, que caían en cascada al suelo.

El analista de letras marchitas consultado encontró personajes desdibujados entre líneas, tramas prometedoras que luego no alcanzaban profundidad, y capítulos salpicados de palabras sin rumbo, incapaces de encontrar un buen final, diagnosticando a la obra con el síndrome de la prosa impaciente.

Entonces el autor, siguiendo sus consejos, aplicó cuidadosamente una terapia correctiva en fondo y forma, reanimando personajes, armonizando tramas y dando brillo a una obra, ahora sí, digna del mejor lector. 


Microrrelato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Nada mas cerrar el libro".
Relato nº 316 desde el inicio del blog. 


315. En el filo de la censura.

Nada más cerrar el libro, se tomó un instante para mirar por la ventana.

La ciudad era un hervidero de soldados afines al Tercer Reich, que después de asaltar la universidad y las bibliotecas, cargaban con las obras incautadas hacia la plaza, donde ya ardían miles de manuscritos.

Cuando nadie miraba, el suboficial aprovechó para esconder el libro, y después ordenó a sus soldados que abandonaran la casa.

La sombra de la traición planeaba sobre él cuándo lo devolvió a su autor, junto con documentos e instrucciones precisas para salir del país. A cambio, su antiguo profesor le prometió que nunca dejaría de escribir.

Microrrelato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Nada mas cerrar el libro". 
Relato nº 315 desde el inicio del blog.  

 

314. Ajuste temporal necesario.

Se apresuraron con el martillo y los clavos, asegurando la estanqueidad del casco ante lo que estaba por llegar. Después verificaron la estabilidad del timón y comprobaron que hubiera comida suficiente para todos los animales.
La lluvia caía con fuerza, y el tiempo apremiaba, pero antes de irse mantuvieron una acalorada discusión sobre la inutilidad de los principios morales en según qué caso, que acabó con el lanzamiento de una moneda al aire. Una vez consultado el resultado, y después de una nueva discusión, eliminaron a las cucarachas del listado de seres vivos a salvar por parte de Noé, y regresaron al futuro en la máquina del tiempo.


Micro relato finalista semanal en el concurso de Relatos En Cadena de la SER. Frase de inicio: "Se apresuraron con el martillo y los clavos".

Micro relato nº 314 desde el inicio del blog. 


313. Noches de pasión.

Cuando me dijo que le gustaban las prácticas de riesgo di por hecho que me encontraría una auténtica fiera en la cama. Obviamente la situación me superaba por completo.

Ambas me miraban desafiantes, atentas al más mínimo movimiento, y disfrutando en todo momento de la mezcla entre el miedo y la excitación que me embriagaba.

Al día siguiente ellas volvieron al circo, y aunque no volví a verlas más, años después aún guardo el recuerdo imborrable de una noche de lujuria repartido entre decenas de arañazos.





Micro relato enviado al blog "Escribe fino", dentro de su etiqueta "Los viernes creativos"

312. Rutinas vampíricas.

Para volver a meterse en el ataúd le basta con cerrar los ojos con fuerza, y al abrirlos de nuevo toda la grandeza de la noche se muestra ante ella.

La transformación ha cambiado por completo su forma de ver la vida, que ahora percibe con mayor detalle y profundidad. Sus movimientos son ágiles y veloces, su fuerza se ha multiplicado, y con su belleza tiene el mundo al alcance de la mano.

Y aunque lo de alimentarse era un problema al principio, encontró la forma de hacerlo fácil y sin remordimientos. Como ahora, que no ve el momento de hincarle el diente a su antiguo jefe.


Micro relato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Para volver a meterse en el ataud" 


311. Los caminos de la fe.

Se santiguó tres veces antes de entrar en el confesonario. Después, mientras se limpiaba las manos, escuchó pacientemente la confesión de Carmela, en la que reconocía su culpa por no ser la esposa abnegada que su marido merecía, y pedía fuerzas a Dios para aguantar las penitencias venideras.

Confesiones como aquella eran las que habían moldeado poco a poco la fe del padre García, que entendió que la voluntad divina podía ser tan compleja como flexible, y que su cumplimiento a veces requería mancharse las manos con la sangre del algún pecador, como la del marido de Carmela, que ya era asunto de Dios.




Micro relato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Se santiguó tres veces"


310. Rescatado del olvido.

A su edad, la belleza queda en un segundo plano, como si fuera un elemento accesorio que ya no usa con asiduidad.

Ahora mismo le basta con manejarse entre sus obstinados achaques y el desconcierto propio que le transmite un mundo en el que le cuesta encajar, y donde los viejos anhelos como el suyo quedan enterrados entre la inmediatez de lo cotidiano.

Aun así, se toma unos instantes, y con ayuda de su nieta intenta disimular alguna de sus muchas arrugas.

Al salir de casa ve a su hija, que aguarda junto al coche. No pueden evitar abrazarse, y soltar alguna lágrima, como otras muchas veces, aunque desde que apareció aquel expediente todo es distinto.

Al principio no daba crédito. Pero luego las piezas del macabro puzle comenzaron a encajar; la fecha de la muerte, el lugar, y después incluso la cuneta exacta donde él y otros de la brigada mixta habían sido enterrados. La búsqueda, por fin, había terminado.

Durante el corto viaje al instituto anatómico forense piensa en como actuará al ver los restos, en que le dirá, y en como discurrirá el entierro que debió ser y que el olvido se empeñó en negarle. 


Micro relato enviado al concurso del blog "Esta Noche Te Cuento" (ENTC). Tema de esta convocatoria: "Mas vale tarde que nunca".

Si queréis leer el relato en el blog, se puede hacer en el siguiente enlace  


El traficante de momentos felices e irrepetibles (309)

—¿Quién es este señor? —Le pregunta a su amiga al verle tomar asiento.

—No te preocupes por él—le dice Sara—tú solo déjate llevar.

El hombre se desprende de su guante y toca la mano de Lucia ante la atenta mirada de su amiga.

Tras unos segundos, su respiración se acelera, su cuerpo se agita, y tras pronunciar algunas palabras inconexas, el brillo de sus ojos va acentuándose cada vez más, para después inundarse en lágrimas.

Entonces, el misterioso hombre se pone de nuevo su guante, y antes de marcharse le susurra a Lucía, aún en trance: al primero invita la casa.


Micro relato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "¿Quien es este señor?"


Los últimos de Andrushivka (308).

Ahora intentan borrar cualquier recuerdo contrario al propósito acordado, y después repartirán lo poco que les queda en tres platos.

Durante la cena hablarán de temas triviales, de lo que han hecho ese día, y de todo lo bueno que ha de llegar.

Luego se abrazarán con fuerza, protegiéndose del aire gélido que cada noche entra en la casa a través del hueco que dejó el ultimo proyectil, el que se llevó a Olga, y no se dejarán asustar por el ruido de las bombas, pese a que esa noche pueda ser la última.  



Micro relato enviado al concurso "Relatos En Cadena" (REC) de la SER. Frase de inicio: "Ahora intentan borrar..."

Reseña del libro "La verdad sobre el caso de Harry Quebert"

Para los que nos gusta leer, pero también escribir, los libros en los que los protagonistas son escritores toman un interés especial, y en este caso, cuando se conjugan hábilmente con ingredientes de novela negra el resultado es aun mas interesante para un lector aficionado a este género.

1. Ficha bibliográfica.

La verdad sobre el caso de Harry Quebert es la segunda novela del escritor suizo Joel Dicker.

La edición comentada es de bolsillo, cuenta con 793 páginas entre el prólogo, historia, epílogo y agradecimientos, y fue editada en España en 2015 por el Grupo Editorial Penguin Ramdom House.



2. Presentación.

La novela está catalogada por la crítica internacional como un cruce entre Larsson, Nabokov y Philip Roth, y ha sido galardonada con varios premios y traducida a mas de treinta idiomas.

3. Información del autor.

Joel Dicker nació en Suiza en 1985. A los diecinueve años escribió y publicó el relato El tigre, con el que se dio a conocer en su país. Después publicó su primera novela, “Los últimos días de nuestros padres”, que resultó ganadora del premio a los escritores Ginebrinos en 2010.

El espaldarazo definitivo a su carrera se produjo con la publicación de La verdad sobre el caso de Harry Quebert, aclamada por público y crítica. Desde entonces ha publicado El libro de los Baltimore, La desaparición de Stephanie Mailer y El enigma de la habitación 622, entre otros.

4. Argumento

Marcus Goldman es un escritor joven que está saboreando la fama y el éxito tras la publicación de su última novela, aclamada por la critica y con numerosas ventas que le han convertido en el escritor del momento.

El problema es que, tras saborear la fama, Marcus parece haberse quedado sin ideas, afectado por el fatídico síndrome de la página en blanco, mientras que su agente y editor le apremian para que escriba un nuevo bestseller.

En una medida desesperada, Marcus decide buscar ayuda visitando a su antiguo profesor, el también escritor de éxito, Harry Quebert, que lo acoge en Aurora, New Hampshire.


Poco después de la llegada de Marcus, Harry es arrestado por el asesinato de la joven Nola Kellergan, cuyo cuerpo se encontraba enterrado en el jardín de Harry.

Entonces Marcus comienza a investigar el caso, intentando demostrar la inocencia de Harry, y aprovechando para escribir un libro sobre su investigación. La investigación no es fácil, ya que en Aurora hay muchos secretos que no quieren salir a la luz, y la verdad solo se acaba mostrando al final de un largo e intrincado camino.

 5. Personajes.

Marcus Goldman es un escritor al que la fama le sonríe en el comienzo de la trama. Ha publicado recientemente una novela con gran aceptación de publico y critica y disfruta de las bondades económicas que le corresponden a un novelista afamado.

No obstante, el tiempo pasa y los medios empiezan a olvidarse poco a poco de él para enfocar a otras nuevas promesas. Su agente le aconseja que se centre en su nueva novela, y su editor empieza a perder la paciencia con él.

Marcus sabe que debe centrarse en su nueva novela, y lo intenta con todo su empeño, pero las ideas no fluyen, y se estrella día tras día ante la página en blanco.

Después de intentarlo todo, decide ir a ver a su mentor de la universidad, el escritor Harry Quebert, para pedirle algunos consejos y poder reconducir su carrera de escritor.


Cuando Harry es detenido, acusado del asesinato de la joven Nola Kellergan, Marcus investiga sin descanso para tratar de demostrar la inocencia de su amigo y profesor.

Harry Quebert es un escritor que vive desde 1975 en la pequeña cuidad de Aurora, a la que llegó desde New York para concentrarse en su nueva novela. En su etapa como profesor universitario conoció a Marcus Golman. Ambos congeniaron inmediatamente, pasando mucho tiempo juntos en Aurora.

Durante la escritura de su novela, Los Orígenes del Mal, años antes de su etapa con Marcus, Harry conoce a la joven Nola. Pese a la diferencia de edad, quince años de Nola por treinta y cuatro de Harry, ambos se enamoran y pasan, a escondidas, todo el tiempo que pueden juntos en la casa que Harry tiene alquilada.

A Nola no le gusta la vida que está llevado en Aurora, y le pide una y otra vez a Harry que huyan de allí y pasen el resto de sus días juntos. A Harry, por un lado, le encantaría esa vida, pero sabe que la diferencia de edad es un obstáculo insalvable en su relación.

Nola Kellergan es una joven que vive en Aurora y que trabaja los fines de semana en un restaurante. Allí conoce a Harry, e inmediatamente se enamora de él.


Dada su complicada vida familiar, y la imposibilidad de prosperar como ella quiere en Aurora, Nola se centra en ayudar a Harry a completar la novela que está escribiéndolo, cuidándole y ocupándose de todo para que el solo tenga que centrarse en escribir.

Luther Caleb es el chofer de Elijah Stern, un hombre de negocios de la zona. Siendo un joven prometedor fue golpeado en la cabeza por varios jóvenes, quedando desfigurado y con dificultades para hablar. Poco después su novia le dejó, y se sumió en una profunda depresión de la que solo fue capaz de salir al conocer a Elijah, que le dio trabajo y le permitió recuperar su afición por la pintura.

En uno de sus viajes a Aurora, conoce a Nola, que le recuerda a la novia que tuvo cuando era joven, y poco a poco comienza a obsesionarse con ella.

Elijah Stern es un hombre de negocios que le alquila a Harry la mansión en la que se hospeda en Aurora. Cuando Harry es detenido y Marcus comienza a investigar el caso, el nombre de Elijah aparece como uno de los posibles implicados.

Otros personajes importantes en la trama son el padre de Nola, David Kellergan y Perry Gahalowood, sargento de la policía estatal de New Hampshire, que, pese a su reticencia inicial, ayudará a Marcus en su investigación

6. Opinión personal.

Una vez leída y disfrutada la novela de Joel Dicker hay que destacar algunos aspectos fundamentales que ponen en valor la obra:

En primer lugar, el autor ha sabido encajar magistralmente una trama que se desarrolla en distintas etapas cronológicas, (1975, 1998 y 2008), desarrollando de manera acertada a los personajes principales, y manteniendo con un hermetismo acertado los secretos que cada uno de ellos guardaban, y que solo se van mostrando al final de la novela.


La novela, protagonizada principalmente por escritores, ofrece al lector una visión bastante real sobre el oficio, los pros y los contras, las presiones de los agentes externos, la lucha interna del escritor, la gestión del éxito y el miedo al fracaso.

Las comparaciones entre la escritura y el deporte, en este caso el boxeo y el running, son constantes en la novela, resaltando en ambos casos la importancia que tiene el esfuerzo para avanzar y prosperar.



Por último, el autor ofrece a los aficionados a la escritura 31 valiosos consejos, incluidos en la novela a través de la experiencia vivida por Harry y Marcus, algunos de los cuales aparecen en esta reseña.    

7. Me quedo con la frase.

La enfermedad del escritor, Marcus, no es la de no poder escribir más; es la de no querer escribir mas y ser incapaz de dejarlo.  





Mi amigo invisible (307)

Le dice que yo no existo, que no hay nadie más en la habitación, y que todo es producto de su imaginación. Después se sienta junto a él en la cama, lo abraza con fuerza y le asegura que todo va a salir bien, que solo es cuestión de tiempo.

Cuando su padre sale de la habitación, filtrándose sigilosamente a través de la pared, me acerco a mi nuevo amigo, y sin poder ocultar mi emoción, le pregunto si me enseñaría a hacer eso.


Micro relato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Le dice que yo no existo".


 

Dudas (306).

Armario o cornisa, carne o pescado, traje o chaqué…la vida me planteaba toda una serie de disyuntivas que había ido esquivando, e incluso escondiendo en lo más hondo de mis pensamientos, con la esperanza de no tener que afrontar jamás ninguna elección.

En cierto modo él lo sabía, y supo darme tiempo. Todo llegará —me decía cada vez que me veía superado.

Por ello, el día en el que me pidió dar un paso adelante y ponerme al frente del negocio, no dudé.

Con un agujero entre ceja y ceja, y lo que aprecié como una sonrisa en los labios, creo que padre murió feliz.
Micro relato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Armario o cornisa".

Aleatoriamente feliz (305)

- Descansaré cuando me conteste que sí, ya felizmente casado y viviendo con ella en una pequeña pero coqueta villa junto a la costa azul. Allí cultivaremos unos pocos viñedos, daremos interminables paseos cogidos de la mano, cuidaremos de nuestros hijos, de los hijos de nuestros hijos, y dejaremos pasar los días disfrutando de cada puesta de sol.

- Suena bien, la verdad. Pero dime, ¿Qué harás si te dice que no?

- Pues intentarlo con una de sus amigas, por ejemplo, aquella, la del vestido azul, ¿la ves? Si te digo la verdad, también me veo casado con ella.


Micro relato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Descansaré cuando me conteste que si..."




Fallo de principiante(304).

Llevaba mucho tiempo en esto, desarrollando una metodología precisa y sin fallos, fruto del aprendizaje con los mejores y de la búsqueda incesante de la perfección en todo lo que hacía. Y en base a la experiencia sabía que trabajos tenían que despacharse rápido y en cuales podía tomarme alguna que otra licencia.

Por eso, cuando me llegó ese encargo, decidí darme unos días mas de plazo para disfrutarlo adecuadamente. No todo iban a ser prisas.

Una vez analizado su modus operandi, forcé un encuentro casual en el que darme a conocer y establecer un primer contacto.

Tras la respuesta esperada, como no podía ser de otra manera, siguieron un par de citas que sirvieron para entablar un contacto algo mas intenso de lo habitual, lo reconozco, pero nada fuera de lo que no me hubiera permitido en otras ocasiones.

Pero en el último contacto me di cuenta de que había cometido dos errores de concepto. El primero fue enamorarme, fallo de principiante, y el segundo, no darme cuenta de que las esposas que me inmovilizaban a la cama no eran un juguete sexual, sino una herramienta correctamente empleada por alguien que si se había tomado en serio su trabajo.  



Relato enviado al concurso del blog Esta Noche Te Cuento (ENTC). Relato basado en la frase "Las apariencias engañas". 
Se puede leer el relato en la web del blog en el siguiente enlace


Reseña de "La llama de Focea", de Lorenzo Silva.

Para la primera reseña de este año he elegido un libro y un autor que para el que suscribe este autor es símbolo de calidad literaria contrastada.

Por motivos de tiempo no suelo escribir reseñas literarias de todo lo que leo, y no soy de los que suelen criticar libros porque sí. Sencillamente, lo que no me gusta ni lo reseño ni lo recomiendo, pero en el caso concreto de este autor, y siendo sincero, no puedo perdonarme que, después de más de quince libros leídos, esta sea la primera reseña que publico.

1. Ficha bibliográfica.

La llama de Focea es la última novela de la saga Bevilacqua y Chamorro, del autor español Lorenzo Silva. La edición en tapa dura cuenta con 549 páginas y está editada por Destino.

2. Presentación.

A fecha de hoy, la saga mencionada consta de trece novelas, comenzando por El lejano país de los estanques, publicada en 1998. Esta saga ha tenido millones de lectores y varios premios. La segunda novela, El alquimista impaciente, fue galardonada con el premio Nadal en el año 2000, y la séptima, la marca del meridiano, con el premio Planeta en 2012.

3. Información del autor.

Lorenzo Silva es probablemente uno de los mejores y más prolíficos autores de novela policiaca en castellano, y en concreto la saga de los guardias civiles Bevilacqua y Chamorro, una de las más famosas y contrastadas del género.

Nacido en 1966 en Madrid, además de por esta conocida saga, el autor ha sido galardonado y premiado por varias novelas como La flaqueza del Bolchevique (finalista del Premio Nadal en 1977) o Carta blanca (premio Primavera en 2004)

4. Argumento

Cuando una joven barcelonesa aparece muerta en una de las etapas del camino de Santiago, nuestros agentes de la guardia civil Bevilaqua y Chamorro se desplazan hasta tierras gallegas para ponerse al frente de la investigación.

Las primeras pesquisas encaminaran a nuestro subteniente a Cataluña, y al igual que en la novela anterior, El mal de Corcira, Lorenzo Silva aprovecha para contarnos la primera etapa de Vila en tierras catalanas, enlazándose en la novela la trama actual y un viaje en el tiempo hacia los  años noventa, cuando nuestro guardia civil había desembarcado en Barcelona, con su mujer embarazada de su hijo Andrés, comenzaba una etapa compleja en la que estaría bajo la tutela del sargento Robles, su polémico mentor.

 5. Personajes.

Rubén Bevilacqua, o Vila, como el se hace llamar habitualmente para ahorrarle a sus compañeros y contertulios el esfuerzo de pronunciación, es un psicólogo frustrado que recaló de rebote en la guardia civil.

Tras una etapa inicial en la que recaló en el País Vasco en plena guerra armada con ETA, y posteriormente en la Cataluña pro independentista de los años 90, su destino quedo fijado en Madrid, en concreto en la unidad central de información.

El personaje de Vila afronta cualquier investigación, generalmente homicidios, desde el punto de vista tranquilo y reflexivo que el autor de forma acertada le ha sabido dar, empleando sus conocimientos en psicología tanto para la descripción de los perfiles de cada sospechoso, como para afrontar de manera audaz e incisiva los interrogatorios.

De madre española y padre uruguayo, de ahí su complicado apellido, Vila esta al frente de un equipo formado por la brigada Virginia Chamorro, la cabo primero Inés Salgado y el cabo Andreu, consolidado en la experiencia y el buen hacer.

El autor narra las historias a través de la voz reflexiva y rica en matices léxicos de Vila, con referencias culturales y musicales generalmente acertadas.

La inseparable compañera de Vila es la brigada Virginia Chamorro, con quien comparte trabajo y equipo, además de una inquebrantable amistad, desde el inicio de la saga.

Virginia es el complemento perfecto de Bevilacqua, audaz, atrevida, inteligente y rápida mentalmente. Por su diferencia de edad, Vila ve en ella un relevo natural para cuando el físico, y sobre todo el intelecto, no le permitan seguir al frente del equipo.

La cabo primero Inés Salgado es todo desparpajo, fuerza y empuje, algo que a veces juega en contra de los intereses del equipo, pero que Villa sabe controlar casi siempre. Ágil tanto en el trabajo de campo como en la oficina, es un buen complemente para sumar al equipo.

Arnau fue el último en incorporarse al equipo, pero su habilidad en la informativa y su disciplina en el trabajo no le hacen desentonar en ningún momento.

6. Opinión personal.

En todas las novelas de la saga, Lorenzo Silva narra cada trama a través de la voz reflexiva y analítica de Bevilacqua, y con el paso de los años, esa voz, y por ende las novelas, ganan en experiencia y meticulosidad.

Las historias de Vila y Chamorro quizá no sean espectaculares, y no tengan esos giros sorprendentes que podemos leer en otras novelas del género, pero es que Lorenzo Silva tiene la habilidad de hacer que toda la trama encaje de manera magistralmente sencilla, haciendo de cada novela un ejercicio de prosa excelsa que el lector no puede dejar de disfrutar.

7. Me quedo con la frase.

La voluntad de un hombre, empeñada a fondo, es capaz de vencer la mayor parte de los obstáculos y las zozobras que se le oponen.