362. Los coleccionistas.

Estaba en la sala de espera, y aunque no era la primera vez, no podía evitar sentir ese pellizco en el ánimo, alimentado por mi impaciencia y sobre todo por el silencio reinante en la sala, que todos los allí presentes respetabamos como si fuera una liturgia a la que debíamos contribuir con la mayor solemnidad posible.

En estos casos siempre es bueno venir de la mano de un ser querido. Mi marido me acompaña siempre, y en los momentos de espera me muestra fotos de instantes pasados que forman parte de una gran colección que cada día se empeña en agrandar. El día que nos conocimos, como no, en una sala de espera, el aroma de nuestro primer café juntos, el primer beso, el nacimiento de nuestros hijos, cualquier momento en el que pueda robarme una sonrisa, aunque sea a escondidas, lo guarda en su colección.

Al principio solo lo hacía conmigo, pero últimamente lo hace con cualquiera de la sala que le muestre cierta complicidad. Y no se cansa de repetirme que la vida se esconde siempre en los detalles, como en la media sonrisa del médico antes de decirnos que aún tendremos tiempo para aumentar la colección.


Imagen de Leopictures en Pixabay

Microrrelato enviado al concurso "200 Pulsaciones".
Relato nº 362 desde el origen del blog. 




¡Felices Fiestas!

El autor de este blog os desea felices fiestas, y que las mejores letras, en forma de relatos y/o lecturas, os acompañen en el próximo año. 




361. Pide un deseo.

Te puedes hacer de oro, oyó decir a un hombre sonriente que llevaba una copa en la mano en el anuncio de la tele. Al verlo, Juan cerró los ojos, imaginando a su padre convertido en una tranquila y silenciosa estatua cuya misión fuera únicamente adornar el jardín. Al verlo entrar, serio y con un olor desagradable, se ocultó rápidamente bajo la manta. En pocos minutos comenzarían los gritos, y después los golpes. En la tele ahora ponían una película en la que un héroe con capa volaba buscando gente a la que salvar. Entonces volvió a cerrar los ojos, ahora con mas fuerza.



Microrrelato enviado al concurso "Relatos En Cadena" (REC), de la SER. Frase de inicio: "Te puedes hacer de oro"
Relato nº 361 desde el origen del blog. 

360. Consecuencias.

Ser útil me hace feliz, por eso siempre he disfrutado ayudando a los amigos a organizar eventos, en una mudanza o haciendo de canguro. Después comprendí que podría ayudar a la gente en una escala mayor, aunque eso me generó ciertos conflictos cuando comunique a Hacienda las desviaciones en el balance de la empresa de Mario, o cuando puse en conocimiento de Bea las infidelidades de su marido. Pero eso ya pasó, y por eso me hace ilusión lo de la fiesta sorpresa, aunque no se les dé muy bien, porque llevo dos horas esperando a que vuelvan, y la puerta del sótano parece atrancada.


Imagen de Peter H en Pixabay

Microrrelato enviado al concurso "Relatos en Cadena" de la SER. Frase de inicio: "Ser útil me hace feliz". 
Relato nº 360 desde el origen del blog. 

359. Yo le enseñé a jugar a las canicas.

El prohibitivo tratamiento de mi nieto nos dejó en la ruina, y cuando pedimos ayuda, nadie nos hizo caso.

Ya sin medicación, todo fue muy rápido. El niño comenzó a crecer de manera desmesurada, y en dos días el continente europeo descendió varios metros bajo su peso. En una semana ya era más grande que la Tierra, y tras engullir al Sol, todos los planetas comenzaron a orbitar a su alrededor.

Júpiter cayó primero, y después siguieron los demás, incluido nuestro planeta, lanzado con especial maestría hacia el agujero negro. Desde nuestro nuevo hogar, al norte de su ceja derecha, no pude evitar sentirme orgulloso.



Imagen de Barbara A Lane en Pixabay

Microrrelato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "El prohibitivo tratamiento de mi nieto".
Relato nº 359 desde el origen del blog.