359. Yo le enseñé a jugar a las canicas.

El prohibitivo tratamiento de mi nieto nos dejó en la ruina, y cuando pedimos ayuda, nadie nos hizo caso.

Ya sin medicación, todo fue muy rápido. El niño comenzó a crecer de manera desmesurada, y en dos días el continente europeo descendió varios metros bajo su peso. En una semana ya era más grande que la Tierra, y tras engullir al Sol, todos los planetas comenzaron a orbitar a su alrededor.

Júpiter cayó primero, y después siguieron los demás, incluido nuestro planeta, lanzado con especial maestría hacia el agujero negro. Desde nuestro nuevo hogar, al norte de su ceja derecha, no pude evitar sentirme orgulloso.



Imagen de Barbara A Lane en Pixabay

Microrrelato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "El prohibitivo tratamiento de mi nieto".
Relato nº 359 desde el origen del blog. 

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