365. Esguince de tobillo en grado 3.

Estando en juego el papel de protagonista, Marta sabía que cualquier detalle podía decantar la decisión final del director, y por ello buscaba siempre la perfección en cada uno de sus ensayos, pues a su juicio esa era la mejor herramienta, junto con la capacidad de observar y aprender del entorno, para disputarle el puesto a cualquiera.


En la última prueba del proceso de selección en el que participaba debía interpretar una canción mientras descendía bailando por una amplia escalera con peldaños de mármol, flanqueada por balaustradas de forja y barandales de madera.

La rival con la que iba a jugarse el puesto, una vieja conocida, comenzó su número bajo la atenta mirada de Marta.

Los primeros pasos se ciñeron a lo esperado, con tres giros y dos saltos perfectos. En la mitad del número, su contrincante se gustaba interpretando eficazmente el estribillo, y ya en el tramo final, sin fallos, y viéndose con el contrato firmado, pisaba con fuerza para coger impulso en el último escalón, justo donde Marta había dejado, en su ensayo anterior, y con absoluta discreción, tres gotas de aceite lubricante, las suficientes para garantizarse el puesto, y avanzar un paso más en su carrera.


Microrrelato enviado al blog de "Esta Noche Te Cuento" (ENTC). Tema: Escaleras. 
En este enlace se puede leer el relato en la web del blog. 
Relato nº 365 desde el origen del blog. 


364. El viento que mece el olvido.

Desde entonces, no encontramos mano de obra. Tras la explosión, todos en la fábrica sufrieron un síndrome postraumático que los dejó sin memoria. El problema se agudizó después, cuando en sus casas, olvidaron todo rastro de sus vidas, en medio de una niebla espesa y voraz que se ensañó con sus recuerdos. Al final de ese trance se los vio en las afueras, permaneciendo inmóviles durante varios días, hasta que sus pies se hundieron en el suelo, sus rostros se difuminaron, y sus brazos se ramificaron sin cesar, floreciendo después en una lluvia de polen rojizo que el aire mece suavemente, enviándolo de vuelta a la ciudad.


Imagen de javier alamo en Pixabay

Microrrelato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Desde entonces, no encontramos mano de obra"
Relato nº 364 desde el inicio del blog. 

363. El perfume. Prueba 1.

Fue imposible de explicar, en ese momento, que la chica más guapa del instituto ignorase al capitán del equipo de fútbol y al delegado de clase, para tirarle los tejos a Juan. Pasado ese instante de estupor, todos los presentes experimentaron cierta simpatía por el empollón de la clase, sentimiento que tornó repentinamente en una atracción sexual enfermiza. Juan salió corriendo de la clase, esquivando a la multitud enfervorecida que lo seguía, refugiándose en el despacho del director. Por su tono de voz, y como se desabrochaba los botones de la camisa, decidió que tendría que hacer algunos cambios en el trabajo de ciencias.


Imagen de Mohamed Hassan en Pixabay

Microrrelato enviado al concurso "Relatos en cadena", de la SER. Frase de inicio: "Fue imposible de explicar".
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