Armario o cornisa, carne o pescado, traje o chaqué…la vida me planteaba toda una serie de disyuntivas que había ido esquivando, e incluso escondiendo en lo más hondo de mis pensamientos, con la esperanza de no tener que afrontar jamás ninguna elección.
En cierto modo él lo sabía, y supo darme tiempo. Todo llegará —me decía cada vez que me veía superado.
Por ello, el día en el que me pidió dar un paso adelante y ponerme al frente del negocio, no dudé.
Con un agujero entre ceja y ceja, y lo que aprecié como una sonrisa en los labios, creo que padre murió feliz.Micro relato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Armario o cornisa".
En cierto modo él lo sabía, y supo darme tiempo. Todo llegará —me decía cada vez que me veía superado.
Por ello, el día en el que me pidió dar un paso adelante y ponerme al frente del negocio, no dudé.
Con un agujero entre ceja y ceja, y lo que aprecié como una sonrisa en los labios, creo que padre murió feliz.Micro relato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Armario o cornisa".
Menudo final Alfonso!!
ResponderEliminarMuy bueno.
Besicos muchos.
Gracias, Nani. Ahí andamos cuando podemos y las musas nos dejan.
EliminarUn saludo.