353. Secretos de confesión.

Las obras del convento, la capilla y el orfanato concluyeron en la última semana del tiempo ordinario, y aprovechando la celebración del primer domingo de adviento se rezaron varias plegarias en memoria del abad, desaparecido en extrañas circunstancias.

En medio del pesar general, el padre Manuel fue uno de los que más tiempo destinaba a la oración. Tan solo en la cena, en compañía de los huérfanos, se permitía un leve respiro.

Para el mayor de sus pecados, sepultado bajo los cimientos de la capilla, no había perdón posible, aunque volver a ver la sonrisa de los niños bien valía la condena.


Imagen de pixabay. 


Microrrelato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Las obras del convento".
Relato nº 353 desde el origen del blog. 


352. La calma y la noche.

Nos conocimos en la universidad, donde sobresalía tanto en lo bueno como en lo malo.

Una mañana, en clase de mecánica, la profesora, sufriendo su actitud crítica ante la explicación del teorema de Mohr, le dijo que si prefería dar la clase. Ella no dudó en aceptar el reto, y su desempeño dejó claro que jugaba en otro nivel.

Sin saber muy bien como, nos hicimos amigos, aunque años después me confesó que se fijó en mí porque no necesitaba un novio, sino alguien que le aportase la calma necesaria en determinados momentos.

Se graduó con el mejor expediente del país, y luego completó un máster mientras me ayudaba a terminar la carrera. Su trabajo nos llevó por todos los rincones del mundo. Las empresas se la disputaban, pero a ella solo le importaban los proyectos que incluyeran algún desafío a su altura.

Con el tiempo, su ansiedad intelectual pareció remitir, y empezamos a pasar más tiempo juntos, visitando museos, cenando en restaurantes o simplemente paseando. En uno de esos paseos me confesó, con voz temblorosa, que solo le faltaba una cosa por aprender.

Esa noche fue la primera vez que hicimos el amor, y también se graduó cum laude.


Microrrelato enviado al concurso del blog "Esta Noche Te Cuento" (ENTC).
Se puede leer el relato en el blog a traves del siguiente enlace
Relato nº 352 desde el origen del blog. 

351. Tratamiento revolucionario.

A la muerta hoy también le ha arrancado la cabeza, y el comité científico ha decidido cerrar esa línea de investigación por los efectos secundarios recurrentes.

Por lo que he podido saber, han decidido volver a la línea de trabajo anterior. Los informes revelan que el compuesto regenerador funciona desde la primera dosis, y que la reafirmación de la piel se produce apenas una semana después de iniciar el tratamiento.

Y con respecto a la reacción testada en noventa y cinco de cada cien sujetos de prueba, los directivos están seguros de que la aparición de esa tercera oreja podrá venderse como una mejora adicional sin coste añadido.







Microrrelato enviado al concurso “Relatos En Cadena”, de la SER. Frase de inicio: “A la muerta hoy también le ha arrancado la cabeza”.

Relato nº 351 desde el origen del blog.





350. Dejar jugar solo en caso de emergencia.

Aún juega, sin avergonzarse, con nosotras, sus muñecas. Cuando vuelve del trabajo tomamos café en casa de Barbie y Ken, el resto de la tarde la pasamos haciendo terapia en la consulta de Nanci psicóloga, y por la noche echamos a suertes con los osos amorosos quien se queda a dormir con ella.

A veces la armonía se ve interrumpida por algún chico antipático que aparece en casa, y que le dice que ya es mayor para jugar con nosotras. En esos casos convocamos a los soldados, nos reunimos junto al lugar donde está recluido, y tras liberarlo esperamos ansiosas a que Chuky acabe con el problema. 

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Micro relato enviado al concurso “Relatos en Cadena”, de la SER. Frase de inicio: “Aún juega, sin avergonzarse, con nosotras, sus muñecas”

Relato nº 350 desde el origen del blog.



349. Aullidos.

Solo puedo encogerme de hombros y esperar a que oscurezca oculto entre la maleza, con la esperanza de que en algún momento cese la vigilancia sobre el castillo.

Nunca llegué a entender la negativa a una relación que nació libre y que se transformó bajo el abrigo del amor verdadero. Nadie debería interponerse ante semejante despliegue de sentimientos, bajo el cual poco importan el linaje o las posesiones.

Los soldados siguen en guardia, pese a que ya es noche cerrada, y bajo el fulgor de la luna llena, escucho un aullido lejano, al cual respondo de inmediato, ya en mi estado natural, y con las garras afiladas para la lucha.




Micro relato enviado al concurso “Relatos en Cadena “, de la SER. Frase de inicio: “Solo puedo encogerme de hombros y esperar a que oscurezca”.

Relato nº 349 desde el origen del blog.



348. Rabieta de superdotado.

Sigo dando la cena a los niños mientras su padre le dice que es el sexto colegio en lo que va de curso, y que cuando uno tiene doce años no debería cuestionar los métodos pedagógicos de sus profesores, ni aun teniendo razón.

Javier responde que la propuesta educativa actual no garantiza el crecimiento intelectual de nadie. Después expone los cálculos de su estudio sobre el colapso de una civilización basada en la sobreexplotación del entorno, y se despide aseverando que dadas las circunstancias, y como nadie le hace caso, en adelante vivirá en un búnker construido con las ganancias de sus inversiones en bolsa y bitcoins.

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Microrrelato enviado al concurso Relatos En Cadena, de la SER. Frase de inicio: "Sigo dando la cena a los niños".

Relato nº 348 desde el origen del blog.

347. Ciclo mortal.

Desde que comencé a caminar por el sendero de la vida se que nada ocurre por casualidad, siempre hay una razón para todo, una llave oculta al final del hilo con la que abrir el rompecabezas de lo inexplicable, y en cierto modo, un patrón que se repite en el hálito de nuestra existencia, marcando nuestros actos, y en cierto modo, nuestro devenir.

Quizá por ello no me sorprendió estar en aquel idílico paraje, el mismo día y a la misma hora, tres años después, paseando de la mano de una mujer de belleza similar a la anterior.

Su perfume se mezclaba con el aroma del rocío, y una tibia brisa mecia su pelo mientras caminábamos por el bosque hacia el acantilado. Al igual que en los casos anteriores, como testigos contaba con unas vistas idílicas del mar desde lo alto de las rocas, el amor de una mujer y la promesa de un futuro en la mejor compañía.

Todo parecía conducir al mismo desenlace, ese en el que beso a la chica, la empujo con fuerza hacia el abismo y aguardo entre lágrimas el golpe contra las rocas, para después regresar en silencio, pensando irremediablemente en la siguiente víctima.

Microrrelato enviado al concurso del blog “esta noche te cuento”.

Para ver el relato en la web del blog, pulsar este enlace. 

Relato nº 348 desde el origen del blog. 


 

346. Los enviados.

Nuestros nombres eran los meses del año, ya que nadie conseguía distinguirnos cuando nos veía o intuía nuestra presencia.


Es cierto que llegamos de forma inesperada, y que en ningún momento nos sentimos bien recibidos, pero con el paso del tiempo la mayoría empezamos a formar parte de sus vidas, y al final, aunque solo fuera por un instante, conseguimos que alzaran la mirada, reconociendo el sentido de nuestra existencia.

Solo uno de nosotros continuó recogiendo miradas huidizas y gestos resignados, como la de aquella anciana que le susurraba, aceptando a regañadientes su mano, que nadie quería morir bajo el manto helado de diciembre.


                           
                                                                       Imagen de Fran Soto en Pixabay


Microrrelato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Nuestros nombres eran los meses del año".

Relato nº 346 desde el inicio del blog.



345. La promesa rota al final de la noche.

Como cada tarde, salieron a la terraza para añadir una nueva puesta de sol a su colección.

Bajo la tenue luz del crepúsculo cruzaron sus miradas y se agarraron de la mano, tratando de disimular la emoción ante el fulgor silencioso de la noche.

Arropados bajo miles de estrellas, ella se recostó ligeramente en su mecedora y cerró los ojos, entregándole a cambio una sonrisa.

Minutos después, la máquina a la que estaba conectada emitió un pitido continuo.

Entonces él se levantó, la besó en la mejilla y desconectó la maquina mientras sacaba el bote de pastillas de su bolsillo.


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Microrrelato enviado al concurso “Relatos con banda sonora”, de la SER.

Titulo de la canción: Skeeter Davis: The End of the World:

Relato nº 345 desde el origen del blog. 



344. 27 de diciembre.

Al terminar la entrevista, escuchó un aséptico: ya le llamaremos.

No lo harán – respondió el candidato- y no será porque me falte preparación. Simplemente, les incomoda mi apariencia. Y no le culpo. A mí también me cuesta mirarme al espejo después de que un rayo me desfigurarse la cara. Sin embargo, algunos días después descubrí que tras ese suceso había adquirido otras aptitudes.

Verá, ahora mismo, si quisiera, podría darle el número premiado del próximo sorteo de la lotería, pero de poco iba a servirle, porque también conozco la fecha de su muerte. Le daré una pista, será este año.



Imagen de Pexels en Pixabay

Micro relato enviado al concurso “Relatos con banda sonora”.

Tema sobre el que escribir: Imagine Dragons – Thunder.

Relato nº 344 desde el origen del blog.