El camarero me indica el importe, y marcha a atender otras mesas. La comida tiene buen aspecto, y después del viaje, parece apetecible. Pero al probarla, un fuerte dolor de estomago me hace encogerme.
—¿Se encuentra bien? — me pregunta el maître.
Contesto que no, aludiendo a una posible intolerancia al pimentón.
Visiblemente preocupado, me pregunta si soy terricola, y al confirmarselo, monta en colera, indicandome que debería haber dicho, y que no se hacia responsable de los efectos secundarios.
—¿Qué efectos? —le pregunto. Y el me contesta — En su planeta los muestran de manera muy gráfica en la película “Alien”.
Microrrelato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER.
Frase de inicio: "Le pregunto con amabilidad cuanto me costará la cena"
Relato nº 411 desde el origen del blog.

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