344. 27 de diciembre.

Al terminar la entrevista, escuchó un aséptico: ya le llamaremos.

No lo harán – respondió el candidato- y no será porque me falte preparación. Simplemente, les incomoda mi apariencia. Y no le culpo. A mí también me cuesta mirarme al espejo después de que un rayo me desfigurarse la cara. Sin embargo, algunos días después descubrí que tras ese suceso había adquirido otras aptitudes.

Verá, ahora mismo, si quisiera, podría darle el número premiado del próximo sorteo de la lotería, pero de poco iba a servirle, porque también conozco la fecha de su muerte. Le daré una pista, será este año.



Imagen de Pexels en Pixabay

Micro relato enviado al concurso “Relatos con banda sonora”.

Tema sobre el que escribir: Imagine Dragons – Thunder.

Relato nº 344 desde el origen del blog. 




343. Excedentes.

A través de la ventanilla de la nave, a medida que descendemos, trato de buscar algún parecido entre el planeta que nos acoge y aquel que consideraba nuestro hogar. 

Todos los que hemos embarcado, y que ahora compartimos incógnitas con la mirada, hemos sufrido el silencio de la miseria y el hambre en cada paso recorrido, en cada frontera traspasada, en cada gota de sangre derramada en busca de un futuro mejor, el que ahora parece aguardarnos al final del viaje. 

Y aun así, cuando mi hijo me pregunta cuando vendrán los otros, solo puedo ofrecerle el silencio como respuesta.


Imagen de kalhh en Pixabay

Microrrelato enviado al concurso "relatos con banda sonora".
Canción: Arde Bogotá: Exoplaneta
Relato nº 343 desde el origen del blog. 




342. Rendir cuentas.

La primera parte del trato estaba cumplida con creces. Mis canciones encabezaban todas las listas de éxitos, fruto de un talento reconocido en todo el mundo. 

Por eso, antes de ir al evento donde sería nombrada artista del año, decidí hacer caso a mi agente. 

Tras vestirme para la ocasión, me dejaría caer delante de aquellos que nunca creyeron en mí, para darme el gustazo. Y ya puestos, buscaría a Jorge, el chico que me ayudó al principio, cuando nada parecía funcionar. Puede que fuera gay, pero siempre me gustó, y ahora mismo ya no hay quien me pare.   


Imagen de Dieter Robbins en Pixabay


Microrrelato enviado al concurso "Relatos con banda sonora". 

Canción: Sam Smith: I’m not here to make friends

Relato nº 342 desde el origen del blog. 



341. El despertar de la bestia.

Y mucha, muchísima mala hostia es lo que le entra cuando alguien le molesta o le lleva la contraria. Yo la quiero, pero no creo que sea bueno estar siempre peleada con el mundo. Por eso decidimos hacer cambios. Sus jefes aprobaron sin dudar su solicitud de teletrabajo, dejamos de ir a las reuniones de vecinos y ahora hacemos la compra por internet. La idea de hacer terapia también le gustó, pero siempre hay factores que juegan en su contra, como cuando veníamos y el conductor del coche de delante ha hecho un giro sin poner el intermitente. Aún está discutiendo con el pobre insensato.

Imagen de Ivana Tomášková en Pixabay

Microrrelato enviado al concurso “Relatos en Cadena”, de la SER. Frase de inicio: ”Y mucha, muchísima mala hostia”

Relato nº 341 desde el inicio del blog. 



340. El fin de la especie dominante.

Para qué demonios sirve saber que se llaman coleópteros—le susurra mientras huyen corriendo hacia la boca del metro, esquivando grandes esferas de roca y excrementos—lo único que hay que entender es que tras el desastre nuclear todos estos bichos son doscientas veces más grandes, y que ahora somos nosotros los que nos ocultamos bajo tierra.  

Imagen de Jürgen en Pixabay

Microrrelato enviado al concurso “Relatos en Cadena”, de la SER. Frase de inicio: “Para que demonios sirve saber que se llaman coleopteros”

Relato nº 340 desde el origen del blog..

 



339. A cuatro manos.

Mañana podrá comprarle sus malditos cuadernos de doble pauta y los recambios de tinta para sus plumas, después recorrerá el mercado en busca de alubias palmeñas y verduras frescas, y cuando acabe de cocinar aun tendrá tiempo para reescribir las últimas páginas.

A media tarde, instalada en su mejor sonrisa, le acompañará en su paseo por los alrededores, y en la complicidad de la noche se dejará querer, calibrando su ritmo y respiración, decrecientes por las puntuales gotas de arsénico. Al final de la noche añadirá su nombre en el manuscrito, y tras el último párrafo, subrayará la palabra fin, y pasará página.


Imagen de Nanne Tiggelman en Pixabay

Microrrelato enviado al concurso "Relatos en Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Mañana podrá comprarle sus malditos cuadernos"
Relato nº 339 desde el inicio del blog. 


338. El último recuerdo.

De allí nadie volvía, le decía todo aquel al que preguntaba por el camino a seguir. Aun así, siguió avanzando por el estrecho sendero de suelo gelatinoso que zigzagueaba entre promontorios grisáceos, en medio de una niebla espesa y tenaz que iba difuminando la percepción de su mundo. Las fuerzas le fallaban, pero no se dio por vencido y tiró de instinto, como otras veces, guiándose a través de susurros anónimos, de arrullos silenciosos que rozaban sus mejillas, y de imágenes fugaces, al principio desconocidas, y que después formaron instantes reconocibles que pudo seguir, hasta el último suspiro, que se deslizó entre sus brazos.

 

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay

Microrrelato enviado al concurso “Relatos En Cadena”, de la SER. Frase de inicio: “De allí nadie volvía”

Relato nº 338 desde el origen del blog.

 

337. El chispazo.

Dejó la calle llena de líricos cadáveres tras la negativa del editor. Los primeros en caer fueron los personajes principales, faltos de carisma y profundidad, a los que ajustició con certeros puntos finales a vuelta de página. Después se deshizo de los secundarios, añadiendo letras suicidas en sus anodinas tramas. Como daño colateral de un mundo en deconstrucción, el narrador, sin nada que contar, fue consumiéndose, víctima de su propia omnisciencia. Después el autor se dejó arrastrar al abismo de la página en blanco, donde vagaba resignado cuando notó un chispazo en forma revelación, imágenes con sentido y armonía, una historia que contar. Ahora solo faltaba escribirla.



Imagen de Mohamed Hassan en Pixabay

Micro relato enviado al concurso “Relatos En Cadena”, de la SER. Frase de inicio: “Dejó la calle llena de líricos cadáveres”.

Relato nº 337 desde el origen del blog. 



336. Metamorfosis literaria.

 

Me preguntaba en qué momento se había complicado tanto ser poeta. Fue poco después de instalarme en un apartamento del centro, cuando la armonía y el estudio de los detalles que solían acompañarme se esfumaron, y a cambio empecé a convivir con el ruido incesante, los atascos y las discusiones con personas que directamente hablaban por hablar. Intenté en vano adaptar mis versos al contexto actual, pero tras una discusión acalorada sobre hábitos higiénicos con un hombre y su perro, decidí darle una vuelta de tuerca a mis letras. Al día siguiente compré una pistola, esperé pacientemente al tipo del perro, y me pasé a la novela negra.

Imagen de Free Fun Art en Pixabay

Microrrelato finalista semanal (semana 24) del concurso “Relatos En Cadena”, de la SER. Frase de inicio: “Me preguntaba en qué momento se había complicado tanto ser poeta”.

Relato nº 336 desde el origen del blog.

335. El diario.

Una calavera, pequeña y con una oquedad, se muestra sobre el escritorio a su llegada. Al otro lado, el resto del esqueleto, dentro del cochecito. El horror le sobrepasa, y no puede evitar caer al suelo. Al volver en si observa el diario de Daniel, sobre la mesilla, abierto. Se acerca despacio, y comienza a pasar las páginas. Al leer la última, intenta huir, pero queda paralizada al sentir un aliento gélido tras de sí. Después nota un cuchillo penetrando poco a poco en su cuello, su sangre cayendo y deslizándose hacia el diario, donde se forman las palabras “no debiste volver, mama”.

Imagen de 3530416 en Pixabay

Microrrelato enviado al concurso “Relatos En Cadena”, de la SER. Frase de inicio: “na calavera, pequeña”.

Relato nº 335 desde el origen del blog.