De allí nadie volvía, le decía todo aquel al que preguntaba por el camino a seguir. Aun así, siguió avanzando por el estrecho sendero de suelo gelatinoso que zigzagueaba entre promontorios grisáceos, en medio de una niebla espesa y tenaz que iba difuminando la percepción de su mundo. Las fuerzas le fallaban, pero no se dio por vencido y tiró de instinto, como otras veces, guiándose a través de susurros anónimos, de arrullos silenciosos que rozaban sus mejillas, y de imágenes fugaces, al principio desconocidas, y que después formaron instantes reconocibles que pudo seguir, hasta el último suspiro, que se deslizó entre sus brazos.
Imagen de Gerd Altmann en Pixabay
Microrrelato enviado al concurso “Relatos
En Cadena”, de la SER. Frase de inicio: “De allí nadie volvía”
Relato nº 338 desde el origen del
blog.
Excelente Alfonso!!
ResponderEliminarBesicos muchos.
Gracias Nani, por tu visita. Me alegro que te gusten mis letras.
EliminarUn saludo.