362. Los coleccionistas.

Estaba en la sala de espera, y aunque no era la primera vez, no podía evitar sentir ese pellizco en el ánimo, alimentado por mi impaciencia y sobre todo por el silencio reinante en la sala, que todos los allí presentes respetabamos como si fuera una liturgia a la que debíamos contribuir con la mayor solemnidad posible.

En estos casos siempre es bueno venir de la mano de un ser querido. Mi marido me acompaña siempre, y en los momentos de espera me muestra fotos de instantes pasados que forman parte de una gran colección que cada día se empeña en agrandar. El día que nos conocimos, como no, en una sala de espera, el aroma de nuestro primer café juntos, el primer beso, el nacimiento de nuestros hijos, cualquier momento en el que pueda robarme una sonrisa, aunque sea a escondidas, lo guarda en su colección.

Al principio solo lo hacía conmigo, pero últimamente lo hace con cualquiera de la sala que le muestre cierta complicidad. Y no se cansa de repetirme que la vida se esconde siempre en los detalles, como en la media sonrisa del médico antes de decirnos que aún tendremos tiempo para aumentar la colección.


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Microrrelato enviado al concurso "200 Pulsaciones".
Relato nº 362 desde el origen del blog. 




¡Felices Fiestas!

El autor de este blog os desea felices fiestas, y que las mejores letras, en forma de relatos y/o lecturas, os acompañen en el próximo año. 




361. Pide un deseo.

Te puedes hacer de oro, oyó decir a un hombre sonriente que llevaba una copa en la mano en el anuncio de la tele. Al verlo, Juan cerró los ojos, imaginando a su padre convertido en una tranquila y silenciosa estatua cuya misión fuera únicamente adornar el jardín. Al verlo entrar, serio y con un olor desagradable, se ocultó rápidamente bajo la manta. En pocos minutos comenzarían los gritos, y después los golpes. En la tele ahora ponían una película en la que un héroe con capa volaba buscando gente a la que salvar. Entonces volvió a cerrar los ojos, ahora con mas fuerza.



Microrrelato enviado al concurso "Relatos En Cadena" (REC), de la SER. Frase de inicio: "Te puedes hacer de oro"
Relato nº 361 desde el origen del blog. 

360. Consecuencias.

Ser útil me hace feliz, por eso siempre he disfrutado ayudando a los amigos a organizar eventos, en una mudanza o haciendo de canguro. Después comprendí que podría ayudar a la gente en una escala mayor, aunque eso me generó ciertos conflictos cuando comunique a Hacienda las desviaciones en el balance de la empresa de Mario, o cuando puse en conocimiento de Bea las infidelidades de su marido. Pero eso ya pasó, y por eso me hace ilusión lo de la fiesta sorpresa, aunque no se les dé muy bien, porque llevo dos horas esperando a que vuelvan, y la puerta del sótano parece atrancada.


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Microrrelato enviado al concurso "Relatos en Cadena" de la SER. Frase de inicio: "Ser útil me hace feliz". 
Relato nº 360 desde el origen del blog. 

359. Yo le enseñé a jugar a las canicas.

El prohibitivo tratamiento de mi nieto nos dejó en la ruina, y cuando pedimos ayuda, nadie nos hizo caso.

Ya sin medicación, todo fue muy rápido. El niño comenzó a crecer de manera desmesurada, y en dos días el continente europeo descendió varios metros bajo su peso. En una semana ya era más grande que la Tierra, y tras engullir al Sol, todos los planetas comenzaron a orbitar a su alrededor.

Júpiter cayó primero, y después siguieron los demás, incluido nuestro planeta, lanzado con especial maestría hacia el agujero negro. Desde nuestro nuevo hogar, al norte de su ceja derecha, no pude evitar sentirme orgulloso.



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Microrrelato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "El prohibitivo tratamiento de mi nieto".
Relato nº 359 desde el origen del blog. 

358. El diario de Daniel.

Es medianoche cuando llega a la casa, que permanece en la más absoluta oscuridad. Su ánimo se estremece con los recuerdos, agolpados en un instante, y al sentir el frío y la lluvia, que cae con fuerza, viéndose obligada a usar las dos manos para sujetar la llave y hacerla girar en la oxidada cerradura.

Tras varios intentos, consigue abrir la puerta. Saca su móvil del bolso, enciende la linterna, y sube por unas escaleras de maderas desvencijadas que crujen en cada uno de sus pasos, como queriendo avisar de su llegada.

Al iluminar la habitación, lo primero que ve sobre la cama, es una calavera, pequeña, y con una oquedad en el parietal derecho. Al otro lado de la habitación, el resto del esqueleto, acostado en el cochecito.

Al ver la escena cae de rodillas al suelo, soltando el móvil y tapándose la boca para contener el llanto.

La tormenta arrecia, y con la luz del primer rayo, la habitación queda completamente iluminada, mostrando síntomas del paso del tiempo en paredes y techos, de colores oscurecidos por la humedad, en los muebles, recubiertos con una pátina de polvo, y en el agrietado espejo, que le devuelve un reflejo oscuro y distorsionado.

Se fija en el escritorio y observa un diario abierto. La letra le es familiar, y se acerca despacio, comenzando a hojear las primeras páginas. El horror de lo que lee la sobrecoge, y al llegar a la última, que estaba en blanco, observa como aparece, en letras rojas, la frase “ahora es mío”.

Entonces da un paso atrás e intenta huir, pero inmediatamente queda paralizada al sentir un aliento tras de sí.

Un nuevo relámpago ilumina la habitación, y el espejo le devuelve su imagen junto a un cuchillo que poco a poco se va clavando en su cuello. La sangre cae al suelo en un reguero lento y continuo, deslizándose después hacia el diario.

Y en el ardor de la tormenta, en una nueva ráfaga de luz, el espejo le muestra la silueta del joven que sujeta el cuchillo, mientras en el diario aparece, con letras ensangrentadas, la frase: “no debiste venir, mamá”.


Microrrelato enviado al concurso "Jornadas Góticas" de Cáceres. 
Relato nº 358 desde el origen del blog. 


357. Prioridades.

Unas decimillas de fiebre al entrar al camerino la hacen estremecerse, acomodándose aún más bajo el calor del abrigo.

Para estos casos siempre lleva alguna aspirina en el bolso. Mientras espera la llegada del productor se acuerda de sus inicios. Al acabar sus estudios de arte dramático todo eran alabanzas de sus profesores, que vislumbraban en ella un futuro prometedor. Es cierto que los primeros años fueron buenos, pero hace tiempo que dejaron de llamarla, y a estas alturas, aunque no sea el lugar ni el tipo de interpretación que hubiera deseado, no le importa que su físico se encargue de pagar las facturas.


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Microrrelato enviado al concurso “Relatos en Cadena”, de la SER. Frase de inicio: “Unas decimillas de fiebre al entrar al camerino”

Relato nº 357 desde el origen del blog.

356. El traficante de momentos felices.

Un eco lejano de clarines y trompetas pone en aviso a todos los del pueblo, y al poco tiempo todos se reúnen en la plaza, formando un círculo y mostrando las monedas en sus manos.

No es la primera vez que viene, y en cuanto le ven acercarse, cierran sus ojos, notando al instante como desaparece el dinero de sus manos, para después obrarse el milagro. Los olvidados vuelven a ser, los que faltaban vuelven a estar, y los que fueron queridos vuelven al calor del abrazo durante un día en el que cualquier recuerdo puede cobrar vida.

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Microrrelato enviado al concurso “Relatos En Cadena”, de la SER. Frase de inicio: "Un eco lejano de clarines y trompetas".

Relato nº 365 desde el origen del blog.

355. Noches de oración.

La larga cola de novicias que se estaba formando junto a la iglesia aguardaba expectante el comienzo de la ceremonia. Tras un periodo de formación, estudiando teología, filosofía clásica y latín, entre otras materias, y tres años de votos temporales, las futuras hermanas llegaban dispuestas a renovar de por vida el compromiso con Dios. 

En la cara de Adela se reflejaba la emoción del momento. Es cierto que su llegada al seminario había causado cierto recelo, y que nunca llegó a ser una alumna aplicada, pero su fe, y todas las noches que pasó rezando en la celda junto con el Padre Andrés, obraron el milagro.

                                               

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Microrrelato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "La larga cola de novicias que se estaba formando"
Relato nº 355 desde el origen del blog. 

354. La purga.

La larga cola de novicias que se estaba formando procesaba las nuevas directrices en silencio.

Tras varios años de debate, la iglesia había decidido adaptarse a los nuevos tiempos, realizando una depuración y actualización constante de los evangelios mediante tecnología de inteligencia artificial.

La nueva doctrina resultante exigía una preparación y don de palabra al alcance de pocos, y después de algunas pruebas se admitió que la palabra divina fuera transmitida por entidades sintéticas, mejor dotadas para ejecutar cualquier tipo de tarea, como la derivada de la última actualización, que consideraba a la humanidad como una especie asociada irremediablemente al pecado, y por tanto, condenada a la eliminación.


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Microrrelato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "La larga cola de novicias que se estaba formando".
Relato nº 354 desde el origen del blog.