404. La justicia por su mano.

El tiempo es un maestro paciente y eficaz, y en la cárcel, es lo único que se tiene. Por eso decidí tomarlo como aliado para reflexionar sobre los errores cometidos y tratar de digerir, de la mejor manera, el castigo, que también se paga, entre otras cosas, en tiempo.

Pero aquí la vida se va deslizando entre los detalles, ¿sabe? En la sonrisa torcida de algunos presos al verme llegar, que me acarreó algún que otro problema después, en las arrugas que iban sumando los más longevos, consumidos poco a poco bajo el abrazo áspero de los muros y las rejas, y fijándome un poco más de cerca en las marcas que trataba de disimular mi hermana, con algo más de maquillaje de lo habitual, en su última visita.

Y entiéndame, Señoría. Ambos sabemos cómo funciona esto. El que algo quiere, algo le cuesta. Y aunque aquí todo se paga con tiempo y en sitios como este acaba generando cierto apego, al final todo llega, incluso el primer permiso penitenciario.

Dicen que el primer golpe nunca se ve venir. Pero sepa usted, Señoría, que en los siguientes, mi cuñado pudo ver quién impartía justicia.


Relato enviado al concurso del blog "Esta noche te cuento". Tema: "Pertenencia"
Se puede leer el relato en la web del blog, en el siguiente enlace.


403. En la orilla.

Cuando consigue sentarse, con el esfuerzo que le exige la edad, esboza una leve sonrisa al ver a todos junto a la mesa.

Dos hijas que han sabido labrarse un porvenir junto a sus parejas, y tres nietos tan inquietos como cariñosos son, a su edad, un legado más que generoso.

Durante la cena saborea con agrado el guiso de maafe que ha preparado su hija pequeña. El sabor le transporta a su niñez, al calor de su hogar, y le reconforta saber que su receta perdurará al menos una generación más.

A su lado se sienta, como siempre, su hija mayor. El resto de la familia conoce y respeta ese vínculo que las une, y que se forjó hace años, durante su viaje a España.

Y aunque la calma reina en su ánimo en el ocaso de su vida, a veces revive esa noche, con una hija en brazos, y la otra en ciernes, en una embarcación que hacía aguas. Entonces vuelve a estremecerse ante el abrazo gélido del agua, ante el empuje de las olas, y sus ojos se inundan de lágrimas al verlo morir en la orilla, ante un país que no lo pondría fácil.

Imagen generada por IA (Gemini)


Microrrelato enviado al concurso del blog ENTC (Esta noche te cuento).
Tema: Coraje.
Podéis leer el relato en la web del blog, en el siguiente enlace.Relato nº 403 desde el origen del blog.

402. La tormenta literaria.

Las olas apenas los balancean mientras navegan por un mar de letras en calma.
Es al atravesar un punto y aparte cuando la armonía se ve sacudida por un giro inesperado, que oscurece el tono y acorta los versos con afilados exclamativos.
Durante varios capítulos luchan por mantenerse a flote contra un hipérbaton, varias paradojas y una elipsis traicionera que acaba arrastrando al olvido a uno de los protagonistas.
Y aunque el texto recupera algo de armonía tras la tormenta, ella no encuentra sentido a su trama, y usando letras suicidas, se precipita hacia un punto final.
Porque su vida, sin él, no tiene historia.


Imagen generada por IA (Gemini)

Microrrelato enviado al concurso "Relatos En Cadena". 
Frase de inicio: "Las olas apenas los balancean"
Relato nº 402 desde el origen del blog. 



401. La asociación.

Los pliegan, los guardan en sus bolsos y se largan en silencio, evitando llamar la atención. Ya en sus casas, abren los sobres, donde se incluye la información necesaria para que cada una de ellas elimine al marido de otra. Pese al adiestramiento, ninguna puede evitar los nervios previos al momento de terminar la misión, y cuando alguna se ve superada por las circunstancias, saben que pueden contar con Antonia. Hace dos años ella sola se bastó para eliminar a su marido, y desde la soledad de su casa, para volver a matar, tan solo necesita un buen motivo.



Imagen creada por IA (Gemini)


Microrrelato enviado al concurso "Relatos en Cadena", de la SER.
Frase de inicio: "Los pliegan, los guardan en sus bolsos y se largan en silencio".
Relato nº 401 desde el origen del blog.


400. Omisión letal.


Con sus flamantes nombres en latín, el dossier entregado describía con detalle la estructura y potencial de replicación de los compuestos.
El científico había elaborado, bajo amenazas, y en tiempo récord, un virus letal y altamente contagioso por aire y fluidos.
La composición del antídoto, que valdría millones en el mercado, también se detallaba en la documentación.
En el primer ensayo, realizado en la sala sellada, el virus y el antídoto funcionaron satisfactoriamente al inyectarlos en su mujer, como obligado sujeto de ensayo.
No obstante, el dossier omitía una segunda prueba, denominada ultionem cruentam que sufrieron, por contacto directo, todos los asistentes de la sala anexa.




Imagen generada por IA (Gemini)


Microrrelato enviado al concurso de Relatos En Cadena, de la SER.
Frase de inicio: "Con sus flamantes nombres en latín"
Relato nº 400 desde el origen del blog.



399. El sombrero mágico.

―¿Qué haces con el sombrero del abuelo? ―le pregunta al entrar en la sala.

―Siempre quiso que lo tuviera yo.

―Me pertenece a mí, como el mayor de sus nietos, y no a una mocosa como tú ―responde enojado mientras se acerca a ella. Entonces Lucía acaricia suavemente el ribete, y Marcos se detiene. Intenta gritar de nuevo, pero su voz se afina, y su cuerpo empequeñece hasta caber en la palma de la mano.

Ella lo observa un instante, y sonríe, encerrándolo después, junto a su barbie Malibú, en la casa de muñecas, a sabiendas de que al abuelo le hubiera encantado verlo.


Imagen generada por IA (Gemini)


Microrrelato enviado al concurso de "Relatos en Cadena", de la SER.
Frase de inicio: "¿Que haces con el sombrero del abuelo?"
Relato nº 399 desde el origen del blog.


398. Época no recomendada.

Solo me deja llevarlo un rato, lo justo para para viajar al pasado, y siempre después de fijar, bajo su atenta supervisión, tanto la fecha como la duración del viaje.

Aun así, con las debidas precauciones, he visto muchas de las criaturas del Jurásico, casi todas herbívoras, he asistido a la inauguración de alguna que otra pirámide, e incluso he jaleado, hasta quedarme sin voz, durante un combate de gladiadores.

El único inconveniente es el futuro. Mi padre insiste mucho en ello, alegando siempre implicaciones morales, pero a escondidas le he oído decir algo del 2026 y no sé qué de un mandamás pelirrojo.




Imagen de Pete Linforth en Pixabay


Microrrelato enviado al concurso "Relatos en cadena", de la SER.
Frase de inicio: "Solo me deja llevarlo un rato".
Relato nº 398 desde el origen del blog.


397. El cruce.

Ya está aquí otra vez la corriente de aire ―maldice mientras ajusta la temperatura del vehículo, antes de que el disco rojo le obligue a detenerse.

Cada vez que para, el parabrisas se cubre de una lámina de recuerdos salpicados de escarcha. Algunos son buenos, como los de su niñez. Otros, no tan amables, quedaron ahogados en alcohol años después, pero hay uno que intenta esconder en lo mas hondo de su alma, y que aparece, manchado en sangre, cada vez que se detiene en el cruce.

Es entonces cuando aguanta la respiración y evita mirar el rostro que se muestra en el retrovisor.


Imagen generada por IA - Gemini


Microrrelato enviado al concurso "Relatos en Cadena", de la SER.
Frase de inicio: "Ya está aquí otra vez la corriente de aire"
Relato nº 397 desde el origen del blog.


396. El lanzamiento.

Una hora antes del lanzamiento nos acomodaron en una sala situada frente al control de operaciones, junto a varios ingenieros que realizarían tareas informativas y de seguimiento.

Miré de soslayo a mi mujer. Aún seguía con esa mezcla de felicidad y nervios que le acompañaba desde hacía dos meses, cuando nuestro hijo fue seleccionado, junto a otros perfiles de similares capacidades de todo el país, para un programa secreto de formación espacial que culminaría con un viaje a Saturno.

Cada uno tenía su particular visión de nuestro hijo. La mía era muy simplista, lo reconozco. A mi edad no acababa de comprender que alguien pudiera cumplir 38 años con el mando de la videoconsola en la mano y sin ningún interés en emanciparse de sus padres.

Mi mujer en cambio tenía un enfoque más analítico. A su juicio, la sociedad actual no valoraba adecuadamente determinados perfiles, como el de su niño, al que ofrecían, en el mejor de los casos, puestos y salarios muy por debajo de su valía.

He de reconocer que mi mujer siempre tuvo más fe que yo en nuestro hijo. Por eso no consideré oportuno decirle que el viaje solo era de ida.


Relato enviado al concurso del blog "Esta Noche Te Cuento"
Tema de la convocatoria: "Fe"
Se puede leer el relato en el blog en el siguiente enlace.
Relato nº 396 desde el origen del blog.

 

395. Incorrecto reparto de platos.

Añoro ese sabor tan delicioso a perejil y a ajo bien picado, el olor de sus guisos de carne y la textura única de su tortilla de patata.
A mi madre siempre se le dieron bien las proporciones, y dada la escasa paciencia que tuvo, primero con papá, y después con el resto de sus maridos, con el tiempo desarrolló una habilidad especial para aderezar algunos de sus platos con las dosis justas e inapreciables de cicuta, ricina o belladona.
No la culpo. Ninguno de ellos estaba a su altura.
Su único defecto fue el exceso de confianza con el despistado de su hijo.


Imagen generada por IA. Gemini.

Microrrelato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER.
Frase de inicio: "Añoro ese sabor tan delicioso a perejil y a ajo bien picado"
Relato nº 395 desde el origen del blog.