Añoro ese sabor tan delicioso a perejil y a ajo bien picado, el olor de sus guisos de carne y la textura única de su tortilla de patata.
A mi madre siempre se le dieron bien las proporciones, y dada la escasa paciencia que tuvo, primero con papá, y después con el resto de sus maridos, con el tiempo desarrolló una habilidad especial para aderezar algunos de sus platos con las dosis justas e inapreciables de cicuta, ricina o belladona.
No la culpo. Ninguno de ellos estaba a su altura.
Su único defecto fue el exceso de confianza con el despistado de su hijo.
Microrrelato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER.
Frase de inicio: "Añoro ese sabor tan delicioso a perejil y a ajo bien picado"
Relato nº 395 desde el origen del blog.
A mi madre siempre se le dieron bien las proporciones, y dada la escasa paciencia que tuvo, primero con papá, y después con el resto de sus maridos, con el tiempo desarrolló una habilidad especial para aderezar algunos de sus platos con las dosis justas e inapreciables de cicuta, ricina o belladona.
No la culpo. Ninguno de ellos estaba a su altura.
Su único defecto fue el exceso de confianza con el despistado de su hijo.
Imagen generada por IA. Gemini.
Frase de inicio: "Añoro ese sabor tan delicioso a perejil y a ajo bien picado"
Relato nº 395 desde el origen del blog.

Género negro en pequeñas dosis, como las del veneno.
ResponderEliminarEl género negro, Víctor, por estos lares, suele ser el plato principal.
EliminarSaludos.