Con Busco un centro de gravedad recordó la última convención en las Barbados, el fugaz paseo por la playa y la sonrisa hipnótica del camarero del hotel al servirle la última copa.
Si muriera mañana le enseñó el poso agridulce que destilaba su vida después del trabajo, y con los primeros acordes de VuelaaAAaa, salió corriendo del despacho, decidida a cambiar de aires, y a darle otra oportunidad al camarero.
Fotografia generada por IA (Gemini)
Micrrprrelato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER.
Frase de inicio: "De fondo sonaba una canción de Rigoberta Bandini".
Relato nº 405 desde el origen del blog.

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