408. El sindrome de la imaginación desbordada.

Durante un fugaz instante vuelvo a parecerme a mí mismo.

Despierto en una cama extraña, cegado por una luz blanca. Al incorporarme, la habitación desaparece y me veo pilotando por un desierto rojo. El polvo golpea mi visor, y tras el improvisado aterrizaje, huyo de algo que ruge tras de mí.

Tropiezo, y al levantarme, empuño una espada. Peleo entre gritos, sangre y caballos. Huyo de nuevo. La bestia está cada vez más cerca, y entonces escucho una voz lejana: «todo está en su mente».

Sigo corriendo, y un soplo cálido roza mi mejilla. Ahora escucho: «Quédate conmigo».

Entonces cierro los ojos y busco esa voz, a lomos del unicornio.

Imagen generada por IA (chatgpt)

Microrrelato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. 
Frase de inicio: "Durante un fugaz instante vuelvo a parecerme a mí mismo"
Relato nº 408 desde el origen del blog. 


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