Modificado de proyecto.
Seguía atrapado allí dentro,
junto al resto de sus subordinados. La luz era escasa y el aire se filtraba
entre las juntas de los grandes bloques de la cámara.
Sentado junto al sarcófago del
faraón, el arquitecto se lamentaba del mezquino reconocimiento a su colosal
obra, alegrándose de haber incluido, tras un sueño premonitorio, aquella
trampilla secreta en el último modificado de proyecto.
La soledad era esto.
Seguía atrapado allí dentro,
deambulando entre silencios y malviviendo con recuerdos de lo que antes fue y
ahora no era.
Por eso aquel día, cuando la
muerte llamó a su puerta, él, esperanzado, se ofreció voluntario.





