14 octubre 2019

El ciclo del mal.


A seguir viendo la tele —nos grita mientras empuja a mamá hacia la habitación.

Tras el portazo, Jaime correrá a esconderse detrás del sillón, y Miguel permanecerá inmóvil en su silla de ruedas.

Mamá le hará frente durante cinco minutos, pero pasados quince o veinte golpes ya no aguantará más, y los crujidos de la cama se extenderán durante doce minutos. Una hora después el monstruo estará roncando a intervalos regulares de diez segundos.

En ese momento cogeré su pistola, quitaré el seguro, tiraré del percutor, como hacen en la tele, y le dispararé todas las balas, salvo una, la que le prometí a Miguel. 



Micro relato presentado al concurso "Relatos En Cadena" de la SER. Frase de inicio: "A seguir viendo la tele"



07 octubre 2019

La nada / Malas decisiones.


La nada.

Tampoco hoy encontré trabajo, y van muchos días, más de los que recuerdo.

Al principio solía refugiarme en los “gracias, ya te llamaremos”, pero con el paso del tiempo me rodeó la indiferencia, y de ahí a la intrascendencia tan solo bastó el anuncio de desahucio.

Ahora soy uno de esos fantasmas molestos que regurgitan las calles durante el día, que esconden su orgullo en lo más profundo de la noche porque el miedo les impide quitarse de en medio, y que acaban siendo presa fácil en la languidez de la nada.


Malas decisiones.

Tampoco hoy encontré trabajo. Han pasado quince días y comienzan a irritarme los “gracias, ya te llamaremos”

El mercado laboral es duro, pero no pienso dejar que eso afecte a alguien con mi currículum. Y estos momentos de evasión me vienen muy bien.

El gestor del proyecto me ha decepcionado. Muy altivo a la hora de despedirme por un error suyo, pero cuando las cosas se han vuelto en su contra no ha aguantado la presión. 


El director general es harina de otro costal. Tras diez días encerrado y seis dedos menos aún me aguanta la mirada. Siempre fue de los que cumplen objetivos.  


Micro relatos presentados al concurso "Relatos en Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Tampoco hoy encontré trabajo"

24 septiembre 2019

Defectos visuales


Con el derecho siempre procuro mirar para otro lado, pero el izquierdo se empeña en buscar la excepción que confirma la regla.

Ayer se quedó con la instantánea del abrazo con mal augurio de una pareja al salir del área de Oncología, y hoy ha recogido con detalle el brillo de una de las lágrimas que Laura no conseguía ocultar tras su último día de trabajo.

Para esta noche le ha dicho al oído derecho que vigile a los vecinos del 5º B; al guardia civil ese tan serio y la joven de las gafas de sol grandes. Mi olfato le ha dicho que se teme lo peor.



Micro relato presentado al concurso "Relatos en Cadena", de la SER, Frase de inicio: "Con el derecho siempre procuro mirar para otro lado..."

16 septiembre 2019

El camarote de los "batas blancas"


No podía dejar de llorar por el dolor, pero por más aspavientos que hacía, ninguno de esos “batas blancas” parecía inmutarse. El que llevaba la voz cantante, con gafas y bigote poblado, señalaba mis ojos pronosticando un trastorno lagrimal provocado por una cebollitis ocular aguda, o quizá un orzuelo lluvioso.

—¡Por Dios! ¿Quieren quitarme de una vez el cuchillo de la espalda? grité indignado cuando ya no pude aguantar más.

Pero… ¿este paciente no era mudo? preguntó incrédulo el Doctor.

Igual es un efecto secundario… comentó su ayudante.

—Interesante hipótesis… —respondió el Doctor— pero… ¿de la cebollitis o del cuchillo?

—Evidentemente, Doctor… habría que hacer mas pruebas. 


Micro relato enviado al concurso "Relatos en cadena" de la SER. Frase de inicio: "No podía dejar de llorar"



14 septiembre 2019

Moda rosa.


Cuando la sorprendimos, la pócima estaba en ebullición. La chiquilla se había colado a hurtadillas en mi departamento, y había mezclado savia del árbol de té con hojas de mandrágora machacadas y pétalos de rosa.

En mi afán porque no ahondase en su fechoría, le insté de viva voz que soltase inmediatamente el mejunje resultante, pero nuestra hija se asustó y dejó caer la poción sobre sus piernas.
Su instantánea pigmentación cutánea resultó inocua, pero abrumadoramente rosa.

Pasé varias noches en vela intentando arreglar el desaguisado, pero al desconocer las proporciones de la mezcla, la tarea resultó muy compleja.

Y pese a nuestros esfuerzos por evitarlo, alguien vio a la niña. Los rumores sobre las dudosas prácticas de un alquimista trastornado se extendieron rápidamente por todo el reino. Era cuestión de tiempo que la guardia real me detuviera para juzgarme por mala praxis.   

Pero cuando hallé la receta del ungüento necesario para invertir la reacción, no solo me encontré con la negativa de la niña a volver a su anterior situación, sino que tras mi puerta guardaban cola, además de las hijas del rey, seis osos, diez unicornios, una pantera y cientos de aldeanos con insulsos sueños por colorear.


 Micro relato presentado al concurso de relatos del blog "esta noche te cuento". El relato debe contener la palabra "rosa", o tratar sobre el color rosa. Para leer este relato en la pagina web del blog, pulsar en este enlace

10 septiembre 2019

Flecos de última hora.


Si dijera que sentí dolor mentiría. Nuestro amor había quedado diluido hace tiempo entre las rutinas del día a día, y salvo algún conato salvaje por animarla, nuestra relación era un trasto viejo que no sabíamos dónde guardar.

Aun así, algo quedaba; y la negociación se desarrolló de forma cordial. La zona centro y el Rolls serían míos, y él se quedaría con la mansión y los locales de la costa.

Las únicas dudas surgieron cuando tocó decidir quién se quedaba con la modelo rusa que estaba encerrada en el sótano, y que hacíamos con su novio, cuyo cadáver aun dormía en el maletero de Hummer.


Micro relato seleccionado para la primera final semanal de la temporada 2019-2020 del concurso "Relatos en Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Si dijera que sentí dolor mentiría".


11 julio 2019

Promesas de juventud


Mientras ajusto el objetivo recuerdo aquellos largos paseos de verano junto a los campos de girasoles, y los infinitos tonos de amarillo que alcanzamos a memorizar.

Éramos jóvenes, y ni el sopor de la canícula conseguía adormecer nuestras ansias de vivir hasta el último segundo de nuestras vidas.

Aun sin quererlo, el tiempo fue pasando, y la vida fue haciéndonos un hueco a cada uno de nosotros.
Andrés y Juan emigraron a Francia. Allí había más trabajo, y un trato menos inmisericorde con los de su condición.

Bea se quedó en el pueblo, cuidando de su madre, como todos sospechamos.  Y mi querida Elena fue subiendo escalones con el éxito que da la unión del talento y la constancia, algo que ya habíamos vaticinado en aquellos largos corrillos de las noches de agosto en la plaza.

Lo que nunca habría adivinado es que el mismo día en que mi amor platónico daba su primer discurso presidencial, yo estaría en la azotea del edificio de en frente, con el dedo puesto en el gatillo.

Cada uno, a su manera, prometimos hacer historia.



Relato enviado al concurso convocado por el blog "Esta noche te cuento". El relato debe estar basado o contener el color "amarillo".

Para ver el relato en la web de "Esta noche te cuento", pulsar en el siguiente enlace: 



08 julio 2019

Extremeños por España. Valencia y su ciudad de las Artes y las Ciencias


En esta entrada de “extremeños por España”, quiero hablaros de nuestro viaje a Valencia, a su Ciudad de las Artes y las Ciencias, de su playa de la Malvarrosa y su hermoso casco histórico. 

Para un cacereño, acostumbrado a viajar preferentemente en coche, ―creo que es conocida a nivel nacional la problemática de nuestra red ferroviaria―, planificar un viaje a Valencia supone una tirada de 648 kilómetros atravesando España de Oeste a Este. De hecho, las costas más conocidas por los extremeños suelen ser las del litoral atlántico, en Huelva y Portugal, pero conocidas estas, y con la paciencia adecuada, la posibilidad de ampliar rutas se hace camino.

Ancha es Castilla.

Que las provincias de Cáceres y Badajoz son las más extensas de España, es algo constatado por la mayoría de los extremeños. Lo del dicho “ancha es Castilla”, es algo que nos ha quedado claro en este viaje, ya que desde nuestro paso junto al municipio de “El Gordo”, entrando en la provincia de Toledo, hasta nuestra llegada a la provincia de Valencia, en concreto en el viaducto del Embalse, junto al túnel del “Rabo de la Sartén” situado en el término municipal de Villagordo del Cabriel, recorrimos 397 kilómetros.

Llegada a Valencia.

Tras dejar atrás los extensos campos de Castilla, llegamos a la ciudad de Valencia. Nuestro alojamiento estaba situado, estratégicamente elegido, junto a la Ciudad de las Artes y las Ciencias, en concreto en la larguísima Avenida de Francia.

Avenida de Francia.

El hotel Valencia Center es un hotel de 11 plantas muy bien situado junto a la ciudad de las artes y las ciencias de Valencia. Frente a este hotel se sitúa una parada de autobús que comunica, en su línea 19, con el centro de la ciudad y con la playa de la Malvarrosa.

Hotel Valencia Center. 

En los alrededores del hotel hay numerosos restaurantes, además de un centro comercial llamado Aqua. Dentro de la numerosa oferta, una vez llegados al hotel, decidimos comer en un restaurante tailandés llamado Little Thai.


Little Thai es un local que fusiona la comida tailandesa con otros ingredientes. Al parecer, la comida tailandesa suele ser bastante equilibrada, al combinar todos los ingredientes en su proporción adecuada y justa.

Nuestra experiencia resulto muy satisfactoria, ya que disfrutamos de platos ligeros y muy bien cocinados a un precio excelente. Un sitio totalmente recomendable.

Ya por la tarde, nos desplazamos en autobús hasta la plaza de la armada española, cerca de la playa de la Malvarrosa.

La playa de la Malvarrosa es la playa urbana más frecuentada de Valencia. Cuenta con una longitud de 1800 metros, y una anchura considerable con respecto a otras playas, 60 metros.

Caminando por su paseo marítimo nos cruzamos con decenas de runners y mucha gente caminando, contemplamos varios partidos de vóley playa, ya que la Malvarrosa está salpicada con numerosas pistas junto al paseo, y pudimos ver numerosos restaurantes, cafeterías, puestos de venta de artesanía e incluso una bonita taberna con la fachada de madera y carteles publicitarios de principio del siglo pasado.

Cervecería San Patricio. Playa de la Malvarrosa. 

Está muy bien comunicada por autobús, metro y tranvía, y presenta el ambiente cotidiano y bullicioso de cualquier playa en una ciudad cosmopolita como Valencia.

El agua es templada, y la costa sensiblemente plana, con la particularidad de que debes alejarte considerablemente de la misma para que el agua pueda cubrirte hasta una altura aceptable. Este es un aspecto que no se da en las costas atlánticas, cuyo desnivel es sensiblemente mayor.

La ciudad de las Artes y Las Ciencias.

El segundo día de nuestras vacaciones transcurrió en el recinto de la ciudad de las Artes y Las Ciencias de Valencia.

Fachada lateral del Museo de las Ciencias. 

El complejo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias fue diseñado por los arquitectos Santiago Calatrava y Feliz Candela. Se compone del Museo de las Ciencias, el Palacio de las Artes, el Hemisferic, el puente de l'Assut de l'Or, el Agora. y L’Umbracle

La obra de estos arquitectos resulta impresionante tanto a primera vista como desde la distancia. La altura de los monumentos, las formas, los acabados. Cada edificio es una obra de arte en sí. Probablemente porque así fueron concebidos, en honor y recuerdo de sus creadores, y de todos los valencianos.

En su debe, a mi juicio, queda esa falta de funcionalidad que tienen algunos edificios actuales, y más con fachada de vidrio, en donde una óptima climatización resulta, sobre todos en los casos en los que no se dispone de falso techo donde alojar convenientemente las instalaciones, bastante complicada. 

El día se nos fue en el interior del museo de las artes y el Hemisferic.

El Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, ―este es el nombre oficial―, es un edificio de cuatro plantas, con fachadas de vidrio y lamas metálicas, y una superficie de 26000 m2 que se reparten entre exposiciones temporales y permanentes. En el momento de nuestra visita, la exposición temporal dedicada a las películas de Harry Potter se situaba en la planta baja del edificio, junto a las tiendas y restaurantes.

Exposicion de Harry Potter en Museo de las Ciencias. 

La mañana se nos fue en esa exposición, haciendo las delicias de nuestra hija, y tras la pausa de la comida, asistimos a la representación en tres dimensiones de la película “Caminando entre dinosaurios”, en el Hemisferic.

El Hemisferic es el primer edificio que se abrió al público en la ciudad de las artes y las ciencias, allá por el año 1998. Presenta una forma similar a un ojo, y en su interior alberga una gran sala con una pantalla cóncava de 900 m² y 24,4 m de diámetro.

Hemisferic. Fachada posterior. 

Aunque echamos en falta algo más de espacio para poder estirar las piernas, los asientos eran bastante cómodos, y la película documental, con el aliciente de los efectos en tres dimensiones, muy entretenida.

Ya por la tarde, disfrutamos en la planta tercera de las exposiciones interactivas del bosque de cromosomas, gravedad cero y la conquista de Marte.

El Oceanografic.

Cruzando el l'Assut de l'Or, junto al Ágora, se encuentra el recinto del Oceanografic de Valencia.

Este recinto tiene una superficie aproximada de 100000 m2, y está catalogado como el mayor acuario de Europa, representándose en el gran parte de los ecosistemas marinos del planeta.

El Oceanogràfic de la Ciudad de las Artes y las Ciencias es el mayor acuario de Europa, y en él se representan los principales ecosistemas marinos del planeta. Cada uno de los quince recintos interiores se identifica con los siguientes ambientes acuáticos: Mediterráneo, Humedales, Mares Templados y Tropicales, Océanos, Antártico, Ártico, Islas y Mar Rojo.

Acuario interior del Oceanografic. 

El recinto más grande es el Delfinario, con 24 millones de litros de agua y una profundidad de 10,5 metros. Este recinto dispone de un graderío para el público, con varias exhibiciones diarias.

En relación al Oceanografic, debo reconocer que hace dos años estuvimos en Lisboa, visitando, entre otros Lugares, el Oceanario de Lisboa, catalogado como el mejor del mundo. 

El Oceanografic lo intenta, pero no es igual, y eso se nota. En el de Valencia hay cientos de especies marinas, cierto, y seguramente en volumen sea el mayor acuario de Europa, pero el Oceanario de Lisboa está más dotado, quizá mejor organizado, y el precio de las entradas es más económico.

Aun así, es una visita recomendable para disfrutar de unas tres horas con niños.

El centro de Valencia.

Otro de los reclamos de la ciudad de Valencia es su casco histórico.

El centro de Valencia es un hervidero de turistas de distintas nacionalidades entremezclados con el gentío propio de la ciudad.

El autobús de la línea 19 cubre la línea entre la playa de la Malvarrosa y la plaza del ayuntamiento, junto al casco histórico. Nuestra parada la hicimos muy cerca de allí, en concreto en la parada de la plaza de toros, justo al lado de uno de esos reclamos comerciales que poco a poco van ganando minutos al conjunto de tesoros monumentales que una ciudad como Valencia posee.

Avenida de Xátiva.

Después de saldar las obligaciones comerciales, subimos por la Avenida del Marques de Sotelo hacia la Plaza del ayuntamiento, centro neurálgico del turismo en Valencia. En esta plaza confluyen gran parte de las líneas de autobús de la ciudad. Allí está el ayuntamiento, con su oficina de turismo al lado, y gran cantidad de bares y restaurantes.

Plaza del Ayuntamiento. 

Desde la plaza, enfilando la Avenida María Cristina, llegamos a la Plaza del Mercado, para visitar el edificio del Mercado Central de Valencia, un edificio de estilo modernista repleto de puestos de carne, fruta, bebidas, cereales, etc.

Fachada del edificio del Mercado Central. 

El mercado central es una gran nave formada por numerosos pórticos metálicos con roblones, una preciosa cúpula central, y numerosas calles donde se ubican más de 900 puestos de venta de alimentos.

Estructura interior del Mercado Central. 

En los alrededores de la plaza se ubican numerosos bares y restaurantes.

Tras visitar el Mercado Central, volviendo por la Avenida María Cristina y tomando el paseo de San Vicente Mártir, llegamos a la Plaza de la Reina, donde se encuentra la Catedral de Valencia, con su miguelete, y la iglesia y torre de Santa Catalina.

Plaza de la Reina. Fachada principal de la Catedral. 

El origen de la catedral de Valencia se remonta al siglo XIII, estando presente en dicho monumento la mezcla de estilos, del románico hasta el barroco.

En una de sus capillas, según la información facilitada por la oficina de turismo, se custodia el santo cáliz que empleo Jesús en la última cena. Curiosamente, y también según informaciones de la oficina de turismo, en el museo de la catedral se guardan otras reliquias de la iglesia católica como “cabellos de la Virgen”, o la camisita del niño Jesús.

Teniendo en cuenta que el sudario de Jesús se encuentra en la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo, y que además hay restos de clavos y madera de la mismísima Cruz de Cristo, hay que reconocer que el día en el que se repartieron todas esas reliquias, la iglesia española resulto especialmente agraciada.  

El Miguelete de la Catedral de Valencia es una torre campanario visitable, de estilo gótico valenciano. Tiene unos 50,5 metros de altura, que, en escalones, supone una subida de 207 pasos.

Plaza de la Reina. Catedral de Valencia con su "Miguelete"

Junto a la Catedral, en la Plaza de la Reina, puede cumplirse uno de los trámites obligados para todo visitante en Valencia, que no es otro que probar la paella valenciana.

También es visitable la torre de la iglesia de Santa Catalina, de estilo gótico valenciano, con 56,12 metros de altura y 128 peldaños.

Torre de la Iglesia de Santa Catalina. 

Y muy cerca de la Plaza de la Reina, en concreto en la plaza de Lope de Vega, se puede ver el edificio con la fachada más corta de España, la Tasquita "La estrecha", con 1,06 metros de anchura.

Plaza de Lope de Vega. Fachada mas estrecha. 

Y aun nos quedaron cosas por ver en Valencia, pero eso ya será en otra ocasión…





 

24 junio 2019

Un día cualquiera en la jungla.

—Cuando acabes la dejas fuera de la última fase —le indicó el subdirector de casting.

—Pero…

—Déjalo —le respondió señalando con su dedo hacia arriba. El director ya tiene su selección. Ya sabes…

Al ver el gesto, cerró los ojos y dejó escapar un suspiro. Por un instante se vio abandonando esa jungla, olvidando los eufemismos del día a día, y dándose el gusto de contar todo lo que ya no conseguía asimilar.

Tras ese instante levantó los ojos, comprobó que ya había tachado el nombre de la candidata en la lista, y se dirigió a la candidata con un mecánico: “gracias, ya te llamaremos”


Micro relato enviado al concurso "Relatos en Cadena" de la Ser. Frase de inicio: "Cuando acabes la dejas fuera" 

08 junio 2019

Reseña de "Frankenstein; de Mary Shelley.


Siguiendo con las reseñas literarias de los libros que voy leyendo, hoy os quiero hablar sobre uno de los clásicos de la literatura fantástica y de ciencia ficción: “Frankenstein”, de Mary Shelley.



Ficha bibliográfica.

La gestación de la novela es una historia casi tan interesante como la propia novela en sí.

En el verano de 1816, Mary Shelley y su marido, Percy Bysshe Shelley, hicieron una visita a la residencia de uno de sus amigos, Lord Byron.  Este les planteó, tanto a ellos, como a su médico personal, el reto de escribir una historia de terror. En aquel verano, solo el médico de Lord Byron, John Polidori, consiguió completar el reto, pero Mary Shelley concibió el esbozo de lo que posteriormente, en 1818, sería la novela titulada como Frankenstein.

Presentación.

Frankenstein está considerada como la primera novela moderna de ciencia ficción, además de una gran obra de terror gótico. Aunque con ciertas modificaciones, ha sido llevada, tanto a la pequeña como a la gran pantalla, en innumerables ocasiones.

Información del autor.

Mary Wollstonecraft Godwin nació en Londres en 1979, en una familiar de reconocidos filósofos y escritores ingleses.

Precisamente uno de los seguidores de su padre, Percy Byshe Shelley, inició una relación con ella en 1814, casándose ambos, posteriormente a finales de 1816.

Pese a que Frankenstein es, posiblemente, su novela más conocida, Mary Shelley escribió durante su vida novelas fantásticas y de terror, relatos e historias cortas, novelas históricas e incluso biografías.

Argumento.

Robert Walton, capitán de un navío Ingles, recoge a un hombre medio congelado de un pequeño bote en el mar Ártico. Aun después de recuperarse, el misterioso hombre apenas habla, y al capitán le cuesta un tiempo entablar conversación con él. Poco a poco van cogiendo confianza, y al final, le cuenta la historia que le ha llevado hasta su encuentro.

La novela se narra a través de cartas o relatos de los distintos personajes que intervienen en la novela. Al comienzo del libro, el capitán Walton narra, en una carta dirigida a su hermana, la historia de Victor Frankenstein, a quien ha recogido, moribundo, en un bote en el mar del Ártico.

Víctor cuenta al Capitán la historia de su vida, que comienza en Ginebra, le habla de su padre, Alphonse Frankenstein, de su hermano Willian, de su querida prima, Elizabeth Lavenza, de su mejor amigo, Henry Clever, y de su amor por la ciencia y la filosofía.

Ya en la universidad, la obsesión de Víctor por desentrañar los misterios del cielo y de la tierra le llevan a investigar sin descanso la posibilidad de crear vida. Al final, con una considerable merma de su salud en el camino, consigue su propósito, pero su obra es tan monstruosa que abandona su laboratorio y a su creación.

Al volver a su casa, con los suyos, con la intención de recuperarse, se entera de que su hermano Willian ha sido asesinado, y que una de las sirvientas, Justine, está acusada de dicho crimen.

Víctor no tarda en descubrir que realmente ha sido su criatura el verdadero asesino de su hermano, pero no puede evitar que Justine cargue con las consecuencias de un crimen que no cometió.

Poco después de esa tragedia, Víctor se reencuentra con su criatura en una excursión por el Montblanc. Este le implora que le escuche, y tras recibir su permiso, la criatura le dice que, tras abandonarle, aturdido y sin saber nada de ese mundo nuevo para él, huyó a un bosque y se refugió en el cobertizo de una casa habitada por una pareja que vivía con un anciano ciego.

En los días en los que estuvo allí escondido, escuchando y viendo a la familia a través de una hendidura, aprendió a leer y a escribir, y también a valorar sentimientos como la belleza de la vida, pero también fue consciente de la aberración que su creador había cometido con él.

Tras meditarlo durante varios meses, decide darse a conocer a la familia, a través del anciano, pero esta, al ver su horrible figura, le rechaza cruelmente, y en su huida, comienza la búsqueda de su creador, encontrándose con Willian, al cual mata en un ataque de rabia contra un mundo que no le acepta.

Tras contarle los hechos, la criatura ofrece a Víctor un pacto. Si él crea una criatura femenina que le dé el amor y la compañía que los humanos le niegan, él se irá con ella a tierras inhóspitas para siempre.

Pese a que, en un momento, Víctor acepta el encargo y viaja con su amigo Henry en busca del sitio adecuado para su nueva creación, un nuevo debate moral le hace replantearse esa decisión. 

Finalmente, Víctor se niega a darle a su criatura lo que quiere, y esta promete vengarse, amenazándole con estar presente en su noche de bodas.

Personajes principales.

La autora presenta a Víctor Frankenstein como una mente privilegiada, capaz de desafiar las leyes de la vida y la muerte, y obsesionado con ello en la primera parte de la historia.

Ese desafío, y el resultado del mismo, provocará un cambio tanto en la novela como en la mente del protagonista, sumida a partir de ese momento en el dolor por el daño causado, y la obsesión por reparar su error moral.

A la criatura creada por Víctor, a quien en ningún momento se le denomina Frankenstein, sino más bien con apelaciones como “ser demoníaco”, “engendro” o “criatura”, se le dota por parte de la autora, con el acertado recurso de su estancia al lado de la familia del anciano ciego, de una gran capacidad de reflexión, y de una conciencia que le permite darse cuenta del rechazo que produce a la humanidad, y sobre todo, del responsable de ese rechazo, que no es otro que su creador.   

A quien va dirigido el libro.

A cualquier persona interesada en los clásicos de la literatura universal. Pese a estar catalogada como una novela fantástica y de terror gótico, la autora no muestra este último registro en tanta intensidad como para clasificarla en este ámbito.

Opinión personal.

La novela comienza con una carta, la que el capitán Walton envía a su hermana. Además, gran parte de la novela se narra a través de cartas que bien Víctor Frankenstein envía a su familia, y viceversa. Me parece un recurso interesante a la hora de plantear una novela, y que no resulta fácil de realizar. En esta novela, Mary Shelley lo ejecuta con gran acierto y facilidad, regulando incluso la intensidad de la trama en función de que personaje este comunicando en ese momento.

También me parece muy interesante la evolución que sufre el personaje de Víctor Frankenstein, desde sus inicios, con su obsesión por aprender de los filósofos y su desafío a las leyes de la vida y la muerte, y el debate moral que se plantea tanto en el cómo en su criatura, sobre las leyes de lo conocido y el rechazo cruel a lo desconocido o a lo que no presenta un belleza natural o rasgos canónicos, algo que, a día de hoy, sigue muy presente.

24 mayo 2019

Síndrome de abstinencia


Si, soy su esposa; repite una y otra vez a los paparazzi, mientras los flashes centellean intermitentes captando cada curva de sus cuerpos.

Vuelve a decirlo cuando a él le conceden el “Oscar” a la mejor interpretación, que dedica, emocionado, al amor de su vida.

Lo reitera en la fiesta de celebración, mientras el alcohol riega las gargantas exacerbadas, y al dejarse llevar por la lujuria recorriendo cada centímetro de su cuerpo en la habitación del hotel.

Y lo susurra al día siguiente, en aquel callejón oscuro, temblorosa, y sin saber por qué, mientras aguarda al traficante de momentos felices e irrepetibles. 



Micro relato enviado al concurso "Relatos en Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Si, soy su esposa..."

24 marzo 2019

Reseña de "De que hablo cuando hablo de escribir" de Haruki Murakami.


Nunca había leído nada de Haruki Murakami, pero como a otros grandes autores, lo tenía en varias listas de lecturas pendientes, y cuando le llegó su turno, me pareció una manera distinta pero muy adecuada leer uno de sus libros donde habla de su vida y su forma de escribir.



De que hablo cuando hablo de escribir es una reflexión constante de este autor, narrada en primera persona, sobre su vida, que transcurre en Japón primero, y en el extranjero después; sobre su empeño por convertirse en escritor, y sobre el mundillo literario y su afectación para consigo mismo.

Los premios literarios son algo sobre lo que el autor reflexiona ampliamente. Por un lado, agradece el poder haber ganado premio Gunzou para escritores noveles, al comienzo de su carrera, ya que eso le impulsó en su camino como escritor. No obstante, en el libro confiesa que después no logró hacerse con el premio literario más importante de Japón, pero eso no le afectó en su propósito de convertirse en un escritor de éxito, aunque para ello tuviera que dejar, por un lado, un negocio familiar con el que, no sin esfuerzo, podía vivir bien y, por otro lado, abandonar su país para intentar ser reconocido en otros países.

El libro entrelaza de manera muy acertada la vida personal de Murakami con su afán en convertirse en escritor de éxito, confesando al lector sus valiosos consejos para escritores noveles y la sistemática que emplea para la escritura de sus novelas.

A los escritores noveles le da una serie de consejos que, a muchos de ellos, incluido el que suscribe está entrada, le son familiares:

Busca tu estilo.

Murakami leía sin descanso, tanto en su juventud como en su madurez, libros de todo tipo, conociendo, de ese modo, un gran número de estilos literarios. Cuando mayor conocimiento se tiene, mejor es la elección.

Al principio del libro, el autor revela que después de varios intentos infructuosos escribiendo en su propio idioma, descubrió su estilo escribiendo en inglés. Debido que su conocimiento de este idioma no era, en aquellos entonces, demasiado amplio, se obligaba a escribir con un lenguaje más sencillo. De esta forma, el resultado fue satisfactorio tanto para el escritor como para sus lectores.

Cualquiera puede escribir, aunque la destreza se consigue con la constancia.

El autor reconoce tener, a su juicio, cierto talento para la escritura, pero que ese talento no sirve de nada si no se desarrolla con el trabajo.

Los plazos ajustados no ayudan al escritor.

De hecho, el autor nunca acepta ningún encargo con plazo fijo.

Aprende observando todos los detalles de la vida.

En el libro se recomienda hacer una colección en la memoria de todos los detalles curiosos que nos rodean, observando con detalle nuestra vida, y tendiendo cuidado de no sacar conclusiones precipitadas de esa observación.

No hace falta emplear palabras grandilocuentes en un relato, si el resultado, en sí, es mágico.

Empleando la técnica del ensayo – error, el autor se dio cuenta, como comentamos anteriormente que, con un estilo más sencillo en su escritura, esta ganaba en calidad con respecto a un estilo más sobrecargado.

Si no se te ocurre nada sobre lo que escribir, escribe sobre ello.

Murakami también recomienda la escritura terapéutica o escritura libre como tratamiento ante la temida “página en blanco”

Cualquier idea, por pequeña que sea, puede servir para escribir una novela.

En esto están de acuerdo muchos escritores y entendidos de la narrativa, cualquier idea, por pequeña que sea, si se desarrolla adecuadamente, puede convertirse en una novela.


El autor también comparte en el libro su “metodología” a la hora de escribir una novela, que incluye los siguientes pasos:

Aparca todo lo demás, y ponte a escribir.

Murakami fue fiel a este principio, ya que no solo escribió sus dos primeras novelas en la cocina de su casa, sino que, cuando llegó el momento y comprendió que necesitaba dedicarse en cuerpo y alma a la escritura, no dudó en dejar su negocio y emprender ese camino.

Fija objetivos.

El autor es partidario en su libro de fijar un número determinado de palabras para escribir al día. Ni más ni menos.

Al acabar la novela…

Según su metodología, al terminar la primera escritura, hay que dejar un tiempo el borrador en un cajón y después ponerse con el proceso de reescritura. No importa si las cosas que se cambian afectan a la trama, ya se improvisará la reescritura del resto de la novela.

Segunda reescritura.

En la segunda reescritura hay que fijarse con mayor atención en los detalles, como las descripciones, diálogos, etc.

A dormir…

Después de terminar la novela, Murakami recomienda dejarla “descansar” durante un tiempo y dedicarnos a otra cosa.

En esta metodología, Murakami, al igual que otros muchos autores, da mucha importancia al proceso de la reescritura. Para el, este proceso es fundamental, ya que piensa que cualquier cosa que se escriba, siempre es mejorable.

En esta práctica, el autor se basa de lo aprendido en sus lecturas de autores como Raymond Carver, al que recuerda en el libro con esta cita: Al fin he entendido que una novela se perfecciona después de releerla, de quitarle algunas comas y volver a leerla una vez más para poner las comas en el mismo sitio donde estaban.

En el libro también se trata la tolerancia a las críticas que han de tener todos los escritores. A este respecto, Murakami recomienda tener siempre cierta distancia con ellas y, sobre todo, que no te hagan perder la confianza en ti mismo.

Otro aspecto muy importante para el autor, es su afición al deporte y su importancia como complemento a su escritura. Murakami es un gran aficionado al running como estimulante neuronal en su actividad como escritor. Su afición por este deporte le llevó a escribir un libro llamado “de que hablo cuando hablo de correr”.

Otros aspectos que menciona el autor a la hora de favorecer el proceso creativo son aspectos como la sobriedad y la monotonía, siendo estos, a su juicio, imprescindibles si uno quiere escribir.

El autor da mucha importancia al proceso de creación de los distintos personales que van a intervenir en su novela, confesando que, cuando comienza una novela, su corazón palpita cada vez que se pregunta a quien va a conocer en esta ocasión.

Esta cita muestra una técnica muy particular a la hora de describir a sus personajes, siendo el proceso narrativo el encargado de desarrollarlos.

Por último, y quizá el consejo más importante de todos los que Murakami da en este recomendable libro. La primera premisa a la hora de escribir, es que resulte divertido.

Que así sea…



17 marzo 2019

Modo de respuesta automática actualizado

Un corazón de lana y acero comenzó a latir rítmicamente a las 22 horas y 38 minutos, en armonía sincrónica con el movimiento de los pulmones de goma eva reforzada con celofán.

Instantes después, los parpados de tela se alzaron, y los ojos, configurados con canicas coloreadas, enfocaron el mundo por primera vez.

Tras los ajustes pertinentes en la configuración inicial de su exoesqueleto de chapa, la revisión del compartimento para los cohetes de confeti, y la conexión a control remoto de la bomba fétida de alto alcance, el proyecto de ciencias de Jaime se puso en movimiento.


Micro relato presentado al concurso "Relatos en Cadena" de la SER. Frase de inicio: Un corazón de acero y lana comenzó a latir rítmicamente. 

05 marzo 2019

Ángeles y demonios.

Esas alas de plástico servían para volar; lo había oído ese día en el corrillo que hacía su demonio durante el recreo antes de quitarle el dinero del bocadillo a patadas.

Esa noche le preguntó a su madre si los ángeles podían volar.

Al día siguiente nadie le encontró en el patio, tampoco en clase, y tras verle en la escalera, con las alas puestas, su demonio salió corriendo tras él.

Ya en la azotea, antes de llegar al peto, y cuando estaba a punto de alcanzarle, se agachó para que su demonio tropezara con él y cayera al vacío disipando sus dudas.

Ellos tampoco vuelan.




Micro relato presentado al concurso "Relatos en Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Esas alas de plástico servían para volar"