Con su gato
Mishi, que no participó en la última incursión, juega con ovillos de lana
vieja, que se pasan de un lado a otro mientras arrugan poco a poco la tarde,
hasta dejarla hecha una bola que la noche aparta de un puntapié.
Entonces
se separan y comienzan a buscar entre suspiros, anhelos y almas que surcan la
noche sin saber por qué.
Pero
esa noche es distinta. El gato parece maullar a lo lejos, como despidiéndose, y
una mano conocida le acaricia el corazón, esperando que se dé la vuelta, y diga
sí.
Micro relato presentado al concurso "Relatos en Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Con su gato Mishi, que no participó"
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