18 abril 2013

Micro. Mentiras arriesgadas



- Calla y arregla de una vez la cisterna del váter, que gotea – dijo saltando de la cama hacia la ventana. 

- Cálmate chica – contestó remoloneando entre las sabanas – vuelve a la cama. Nunca he sido fontanero; si voy vestido así es por tu fetiche por los uniformes.

- ¿Ah sí? Pues te diré una cosa;  ahora vas a serlo, porque yo tampoco soy soltera y mi marido, que esta aparcando el coche, sí que es policía.

- Ay Dios; ¿y qué hacemos?

- Seguir mintiendo desde luego.

- ¿Estás segura?

- Lo único que se seguro es que conociendo a mi marido cualquier ataque de sinceridad que puedas tener será utilizado en tu contra.

13 comentarios:

  1. Jajaja,menuda situación, yo no me cambio y creo que nunca he estado en ese trance, debe de ser horrible.
    Un abrazo

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  2. Pues supongo Epifisis, yo tampoco me he visto en una tragicomedia de esas dimensiones.

    Un saludo.

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  3. Jajajaja me imaginé la situación, por suerte yo tampoco he estado en esas circunstancias.


    Abrazo :)

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  4. Así suelen transcurrir nuestras vidas, como fontaneros mintiendo a la policía.
    Un abrazo

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  5. Cartoncita, es lo bueno de la ficcion, que cabe cualquier historia.

    Armando, puede ser, la mentira es un recurso muy recurrente al que se suele echar mano en situaciones comprometidas, pese a que en la mayoria de las ocasiones no hace mas que empeorar las cosas.

    Gracias por vuestros comentarios. Un saludo.

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  6. Muy bueno, Alfonso. Puestos a cambiarnos, como decía Epífisis, yo no quiero ser ni fontanero ni policía. ;-))))

    Un abrazo.

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  7. Gracias por el comentario Pedro. La verdad es que a mi tampoco me gustaria estar en ninguno de esos extremos.

    Un saludo.

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  8. Jajajá... pues habláis del policía y del fontanero...pero esta mujercita que se queda a medio camino de los dos uniformados ¡no tiene desperdicio!.

    Me he divertido mucho y me ha parecido original y con el toque de humor perfecto para empezar un domingo de muchas actividades.

    Un beso muy fuerte para tí Alfonso y a seguir con esta ¡¡chispa de la vida!!.

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  9. Gracias por el comentario Laura, y muy cierto, fontaneros, policías, pero el personaje con mas peligro del relato era sin duda la mujer que los manejaba.

    Un saludo.

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  10. Alfonso, qué gran micro humorístico, aunque si se piensa bien es todo un drama. Por el amante, que ya veremos como escapa, por la mujer a ver como lo explica y por el marido al que los cuernos puede que no le sienten nada bien.

    Me gusto este REC.

    Un abrazo.

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  11. Gracias por tu comentario Nicolás y por asomarte por aquí. El micro relato es en cierto modo una pequeña tragicomedia con un final incierto, pero que no pinta muy bien.

    Un saludo.

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  12. Me gusta...los disfraces pueden dar mucho juego, en según que situaciones...

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  13. En este caso concreto dieron bastante juego.

    Un beso guapa.

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