Aquel atractivo e irresistible vendedor me enseñó hasta el último detalle del deportivo, ofreciéndose a acompañarme durante la prueba.
En un principio dimos la vuelta a
la manzana, pero al verme con ganas de más nos dirigimos a las afueras,
subiendo las revoluciones a través de la carretera de la costa.
Discutimos sobre las prestaciones
del motor cenando en el restaurante de un hotel que curiosamente tenía
habitaciones libres, y al día siguiente comentamos los detalles de la compra en
la playa.
Diez años después, ya casados y
con dos hijos, aun me pregunta, después de hacer el amor, si estoy interesada
en el coche.
Imagen de Mohamed Hassan en Pixabay
Microrrelato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Aquel atractivo e irresistible vendedor".
Relato nº 329 desde el origen del blog.
Comentarios
Publicar un comentario