Acción, reacción.
Escritura por definir.
Relato de un adiós.
Había escrito cien veces: te quiero, pero a la vista de su
indiferencia, decidió pasar página.
Escritura por definir.
Había escrito cien veces: te
quiero. Veinticinco en negrita para Vanesa; su amiga de piel canela y ojos
color miel. Veinticinco en cursiva, para esa preciosidad oriental de nombre
impronunciable que llegó de intercambio
para sentarse a su lado. Y cincuenta en rojo y subrayado para Lidia, su
favorita, tan pelirroja como ordenada, que le pasaba los apuntes de física.
Pero al ver entrar en clase al
chico nuevo con su sonrisa de anuncio, decidió, hecho un lio, que iba a
necesitar más colores.
Había
escrito cien veces: te quiero al final de ese capítulo en el que llegaste a mí.
Te
escondías tras una coma, envuelta entre metáforas, y apenas te bastaron unas
líneas para sacudir mi anodina trama, viviendo desde entonces, entre epítetos y
alegorías, nuestros momentos de prosa mas poética.
Pero
un día, al volver la hoja, no alcanzaba a sentirte, y mis letras se perdían
entre líneas o, sencillamente, se negaban a aparecer.
Tras
tu marcha, resignado en mi página en blanco, recurrí a letras suicidas en busca
de un punto y final. Porque el relato de mi vida, sin ti, no tiene historia.
Hola Alfonso, pues me gustan los tres, aunque quizá me quedara con el tercero, el segundo me ha provocado una sonrisa. A ver si esta semana el comentario que te hago se queda en el blog, porque a veces me parece que se los traga. Y escribirlos cien veces....;) Seguiremos intentándolo, Un abrazo.
ResponderEliminarGracias Eva. Parece que los amigos de blogger están perezosos últimamente;a mi me pasó ayer con el comentario que hice en el blog de Miguel; lo tuve que teclear dos veces para que lo admitiese.
EliminarUn saludo.
Prolífica semana maestro, me gustan los tres pero prefiero el segundo es más cuento, más micro para mí y una buena historia.
ResponderEliminarUn abrazo
Como suele decirse Maestro, para gustos los colores....
EliminarSaludos
Coincido con el Maestro Montesinos, el segundo me llega más.
ResponderEliminarBuenos intentos, Alfonso.
Gracias Rafa.
EliminarPaso a visitarte.
Saludos.
A mí también me gusta especialmente el segundo.¡Menudo lío mental al que se enfrenta el protagonista! Un abrazo.
ResponderEliminarPues si Luisa. En el segundo micro el prota está en una etapa de definición que le está costando sobrellevar.
EliminarSaludos.
Con lo socorridos que eran aquellos antiguos bolígrafos de 12 colores, je je. Y verás cuando descubra las fosforescencias.
ResponderEliminarCada uno tiene su aquel, pero creo que me quedo con el segundo, aunque el primero es tentador, como bocanada.
Abrazo Alfonso.
Hola, Alfonso.
ResponderEliminarLeyendo cosas tan interesantes, me da hasta un poco de apuro publicar el mío...
Me gusta, el que más, el segundo, pero todos son estupendos.
Un abrazo.
Qué bárbaro Alfonso. Esta semana me cuesta decidirme porque me gustan los tres, pero creo que el segundo está más logrado. El primero me parece ocurrente y el último me encanta porque veo ahí reflejada mi relación co las musas (interpretación libre jajaja).
ResponderEliminarBesicos y Besicos.
Esta semana has volado alto. El segundo es una joya. Lo veo merecedor de premio. Si en Rec no ha tenido suerte échalo a volar, hazme caso. El tercero se nota trabajado y además es original. Alfonso, como siempre un placer leerte :)
ResponderEliminarHola, Alfonso!
ResponderEliminarMe gusta mucho el segundo por la temática pero literariamente el tercero me parece de un influjo poético fenomenal. Así que me quedo con el tercero y te doy la enhorabuena por los tres :)
Había escrito tres veces: había escrito cien veces, y las tres (veces) tenía un enfoque original. Sincopado, subyugante o poético. No elegiré entre papá y mamá.
ResponderEliminarAbrazos, siempre