Os dejo mi aportación para el concurso de micro relatos del blog Esta noche te cuento.
Si queréis ver la entrada en el blog con el relato podéis leerlo en el siguiente enlace:
http://estanochetecuento.blogspot.com.es/2013/04/abr129-capitulacion-de-alfonso-carabias.html
Si queréis ver la entrada en el blog con el relato podéis leerlo en el siguiente enlace:
http://estanochetecuento.blogspot.com.es/2013/04/abr129-capitulacion-de-alfonso-carabias.html
Capitulación.
La acompañó al ascensor caminando
un paso por detrás de ella, como de costumbre; inhalando parte del perfume que
a su paso inundaba el vestíbulo con un olor afrutado con matices de vainilla.
Justo antes de llegar a la puerta
se adelantó con la habitual agilidad y la abrió con su mano derecha,
acompañando con la izquierda los pasos de su mujer.
Para cuando ella pudo percatarse
de que no había suelo bajo sus pies, la inercia de su movimiento ya la había
condenado, y caía con la rapidez que le concedía la caprichosa gravedad.
El cerró la puerta sin interés
alguno por el desenlace, que tiempo atrás no hubiera sido propio de un hombre
de sus cultivados principios. El tiempo y su mujer, después de una larga y dura
lucha, le habían convencido de que los principios son como esa hoja caduca que
va y viene al son del viento que la mece, y de que ya no existen caballeros;
porque el último que conoció yace con su mujer en el fondo de aquel foso.
Me parece genial, Alfonso, el cinismo con que barnizas la justificación de la crueldad.
ResponderEliminarTe deseo la mejor de las suertes en el certamen. A mi esta pieza me huele a final mensual.
Un abrazo.
Gracias por el comentario Pedro, la verdad es que para el relato se me ocurrio la idea de ilustrar la hipocresia que nos rodea y los pocos caballeros que van quedando.
ResponderEliminarUn saludo.
Que hermoso ejemplo para el Manual de la Caballerosidad y la Educación. Con qué delicadeza se sitúa tras su dama, con qué elegancia le abre la puerta. Por cierto ¿de dónde? ¿qué pasa después? En mi ordenata se ha borrado la parte final del relato... ¿Remata la noche el caballeroso protagonista?
ResponderEliminarEso, un abrazo. Ese tipo es mi ídolo.
Le abre la puerta del ascensor Armando, en las dos primeras lineas se explica. Y despues se produce el punto de inflexión donde el caballero yace junto a su mujer y el resto de su ser sigue su vida.
ResponderEliminarO algo asi...:-)
Si no me pasara a mi cada dos por tres me pareceria raro lo de tu ordenata.
Un saludo.
Jajajaja, qué bueno, se cargó a los dos en un pis pas y se quedó tan fresco, genial de verdad, lo suyo habrá sufrido el caballero abrepuertas para que envíe al personal a mejor vida.
ResponderEliminarBesicos.
Pues si Ana; la verdad es que la mujer se empeñó durante mucho tiempo en que apareciera la versión Mr. Hide; y al final apareció.
ResponderEliminarUn saludo.
Voy hacia allí volando y te dejaré mis palabras en ese espacio. Un besote.
ResponderEliminarGracias Laura.
EliminarUn saludo.
Muy bueno. Sobre todo me encantó la comparación de los principios con una hoja que se mece al viento, así son para mucha gente. Me parece una imagen genial y muy gráfica.
ResponderEliminarUn abrazo, compañero!
Gracias por el comentario Alba; fijate, al final ha conseguido la mencion del jurado.
ResponderEliminarUn abrazo.