08 junio 2019

Reseña de "Frankenstein; de Mary Shelley.


Siguiendo con las reseñas literarias de los libros que voy leyendo, hoy os quiero hablar sobre uno de los clásicos de la literatura fantástica y de ciencia ficción: “Frankenstein”, de Mary Shelley.



Ficha bibliográfica.

La gestación de la novela es una historia casi tan interesante como la propia novela en sí.

En el verano de 1816, Mary Shelley y su marido, Percy Bysshe Shelley, hicieron una visita a la residencia de uno de sus amigos, Lord Byron.  Este les planteó, tanto a ellos, como a su médico personal, el reto de escribir una historia de terror. En aquel verano, solo el médico de Lord Byron, John Polidori, consiguió completar el reto, pero Mary Shelley concibió el esbozo de lo que posteriormente, en 1818, sería la novela titulada como Frankenstein.

Presentación.

Frankenstein está considerada como la primera novela moderna de ciencia ficción, además de una gran obra de terror gótico. Aunque con ciertas modificaciones, ha sido llevada, tanto a la pequeña como a la gran pantalla, en innumerables ocasiones.

Información del autor.

Mary Wollstonecraft Godwin nació en Londres en 1979, en una familiar de reconocidos filósofos y escritores ingleses.

Precisamente uno de los seguidores de su padre, Percy Byshe Shelley, inició una relación con ella en 1814, casándose ambos, posteriormente a finales de 1816.

Pese a que Frankenstein es, posiblemente, su novela más conocida, Mary Shelley escribió durante su vida novelas fantásticas y de terror, relatos e historias cortas, novelas históricas e incluso biografías.

Argumento.

Robert Walton, capitán de un navío Ingles, recoge a un hombre medio congelado de un pequeño bote en el mar Ártico. Aun después de recuperarse, el misterioso hombre apenas habla, y al capitán le cuesta un tiempo entablar conversación con él. Poco a poco van cogiendo confianza, y al final, le cuenta la historia que le ha llevado hasta su encuentro.

La novela se narra a través de cartas o relatos de los distintos personajes que intervienen en la novela. Al comienzo del libro, el capitán Walton narra, en una carta dirigida a su hermana, la historia de Victor Frankenstein, a quien ha recogido, moribundo, en un bote en el mar del Ártico.

Víctor cuenta al Capitán la historia de su vida, que comienza en Ginebra, le habla de su padre, Alphonse Frankenstein, de su hermano Willian, de su querida prima, Elizabeth Lavenza, de su mejor amigo, Henry Clever, y de su amor por la ciencia y la filosofía.

Ya en la universidad, la obsesión de Víctor por desentrañar los misterios del cielo y de la tierra le llevan a investigar sin descanso la posibilidad de crear vida. Al final, con una considerable merma de su salud en el camino, consigue su propósito, pero su obra es tan monstruosa que abandona su laboratorio y a su creación.

Al volver a su casa, con los suyos, con la intención de recuperarse, se entera de que su hermano Willian ha sido asesinado, y que una de las sirvientas, Justine, está acusada de dicho crimen.

Víctor no tarda en descubrir que realmente ha sido su criatura el verdadero asesino de su hermano, pero no puede evitar que Justine cargue con las consecuencias de un crimen que no cometió.

Poco después de esa tragedia, Víctor se reencuentra con su criatura en una excursión por el Montblanc. Este le implora que le escuche, y tras recibir su permiso, la criatura le dice que, tras abandonarle, aturdido y sin saber nada de ese mundo nuevo para él, huyó a un bosque y se refugió en el cobertizo de una casa habitada por una pareja que vivía con un anciano ciego.

En los días en los que estuvo allí escondido, escuchando y viendo a la familia a través de una hendidura, aprendió a leer y a escribir, y también a valorar sentimientos como la belleza de la vida, pero también fue consciente de la aberración que su creador había cometido con él.

Tras meditarlo durante varios meses, decide darse a conocer a la familia, a través del anciano, pero esta, al ver su horrible figura, le rechaza cruelmente, y en su huida, comienza la búsqueda de su creador, encontrándose con Willian, al cual mata en un ataque de rabia contra un mundo que no le acepta.

Tras contarle los hechos, la criatura ofrece a Víctor un pacto. Si él crea una criatura femenina que le dé el amor y la compañía que los humanos le niegan, él se irá con ella a tierras inhóspitas para siempre.

Pese a que, en un momento, Víctor acepta el encargo y viaja con su amigo Henry en busca del sitio adecuado para su nueva creación, un nuevo debate moral le hace replantearse esa decisión. 

Finalmente, Víctor se niega a darle a su criatura lo que quiere, y esta promete vengarse, amenazándole con estar presente en su noche de bodas.

Personajes principales.

La autora presenta a Víctor Frankenstein como una mente privilegiada, capaz de desafiar las leyes de la vida y la muerte, y obsesionado con ello en la primera parte de la historia.

Ese desafío, y el resultado del mismo, provocará un cambio tanto en la novela como en la mente del protagonista, sumida a partir de ese momento en el dolor por el daño causado, y la obsesión por reparar su error moral.

A la criatura creada por Víctor, a quien en ningún momento se le denomina Frankenstein, sino más bien con apelaciones como “ser demoníaco”, “engendro” o “criatura”, se le dota por parte de la autora, con el acertado recurso de su estancia al lado de la familia del anciano ciego, de una gran capacidad de reflexión, y de una conciencia que le permite darse cuenta del rechazo que produce a la humanidad, y sobre todo, del responsable de ese rechazo, que no es otro que su creador.   

A quien va dirigido el libro.

A cualquier persona interesada en los clásicos de la literatura universal. Pese a estar catalogada como una novela fantástica y de terror gótico, la autora no muestra este último registro en tanta intensidad como para clasificarla en este ámbito.

Opinión personal.

La novela comienza con una carta, la que el capitán Walton envía a su hermana. Además, gran parte de la novela se narra a través de cartas que bien Víctor Frankenstein envía a su familia, y viceversa. Me parece un recurso interesante a la hora de plantear una novela, y que no resulta fácil de realizar. En esta novela, Mary Shelley lo ejecuta con gran acierto y facilidad, regulando incluso la intensidad de la trama en función de que personaje este comunicando en ese momento.

También me parece muy interesante la evolución que sufre el personaje de Víctor Frankenstein, desde sus inicios, con su obsesión por aprender de los filósofos y su desafío a las leyes de la vida y la muerte, y el debate moral que se plantea tanto en el cómo en su criatura, sobre las leyes de lo conocido y el rechazo cruel a lo desconocido o a lo que no presenta un belleza natural o rasgos canónicos, algo que, a día de hoy, sigue muy presente.

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