En el colectivo se
le respetaba por su profesionalidad, ganada a pulso durante una carrera en la
que había destacado por afrontar cada caso como si fuera el más
importante, imponiéndose la obligación, casi por decreto, de proteger
a todos sus clientes con la mayor de las diligencias.
No obstante, en la
vista final del juicio por asesinato en el que se juzgaba a su defendido, tanto
el juez como el fiscal le notaron un tanto nervioso en su alegato, percibiendo
algún que otro lapsus en su dialéctica, como si la memoria estuviera
jugando al escondite con él.
El abogado se tomó un instante para aislarse de todo, buscando ese resquicio legal que le permitiera ganar el caso. Poco importaba esta vez su profesionalidad, pero si el efímero tiempo de vida que podría quedarle a su mujer, desaparecida hace un mes, y cuya vida dependía del signo de la sentencia.
![]() |
Imagen de VBlock en Pixabay |
Microrrelato enviado al concurso de microrrelatos de abogados, Convocatorio de febrero de 2024. Palabras a incluir en el relato: Decreto, memoria, afrontar, efímero y proteger.
Comentarios
Publicar un comentario