—Ya estoy en casa —comenta un poco apurada al entrar.
En la cocina, que parece haber sufrido
el paso de un huracán, varias moscas revolotean sobre los platos sucios, que se
han hecho fuertes en el fregadero.
Los niños, sin duchar y con el
pijama del revés, apuran los últimos envites de una encarnizada guerra de
almohadas, mientras su marido resopla en do sostenido en el sofá del salón con
el sonido del futbol de fondo.
El suspiro queda ahogado por el
sonido del móvil. Comprueba el mensaje y se excita pensando que mañana también
tendrá que hacer horas extras con su nueva jefa.
Imagen de Pana Kutlumpasis en Pixabay
Micro relato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Ya estoy en casa".
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