Los desguazabots ya venían de
camino cuando llegó al circuito de Mario. Allí Rompe Ralph pugnaba con Ryu por
sentarse al lado de la princesa Zelda, mientras Donkey Kong trepaba por las
gradas en busca del vendedor de perritos.
En el cielo azul pixel lucía un
sol de justicia, pero entonces Pac-Man lo engulló de un bocado, activándose
automáticamente el modo noche. En ese momento, cientos de zombis brotaron del
suelo, atacando a todos los asistentes.
Su última vida se consumía a
mordiscos, hasta que su mujer, después de zarandearlo inútilmente en el sofá,
introdujo una moneda en su oreja, y se fue a la cama.
Micro relato enviado al concurso "Relatos En Cadena", de la SER. Frase de inicio: "Los desguazabots ya venían de camino"
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