Con los pies a remojo mientras pescaban el día les fue ganando terreno, envolviéndolos al atardecer con una fina capa de plancton que fue cubriendo primero los pliegues de la piel y luego el cuerpo entero, salvo sus ojos, que tornaron de un azul anodino a un vivo amarillo, antes de que el plancton se resquebrajara y saltaran al lago dos pequeños alburnos.
Micro relato presentado al concurso "relatos en cadena " de la SER. Frase de inicio: "con los pies a remojo mientras pescaban".
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