Os dejo mi aportación de este mes para el concurso de relatos del blog "esta noche te cuento".
Si quereis leer el relato en esta web, lo podeis hacer en el siguiente enlace:
http://estanochetecuento.blogspot.com.es/2013/08/ago119-infestacion-de-alfonso-carabias.html
Si quereis leer el relato en esta web, lo podeis hacer en el siguiente enlace:
http://estanochetecuento.blogspot.com.es/2013/08/ago119-infestacion-de-alfonso-carabias.html
Sus palabras me dejan por
momentos desconcertado, sin reacción, pero en un instante mis sospechas se
vuelven certezas y todo cobra por fin un sentido claro e inequívoco.
Que el primer exterminador no
consiguiera acabar con ellos no lo consideré más que el fruto de una
incompetencia dispersa con la que de cuando en cuando uno se cruza.
El que la segunda empresa tampoco
lograse su cometido me pareció una variable más dentro de una casuística
anárquica que no terminaba de entender.
Pero el tercer intento llevó a mi
casa un hombre de atuendo oscuro y tez sombría que apenas necesitó un momento
para establecer un dictamen que cayó sobre mí como el mazo de un juez que dicta
sentencia.
Creo que siempre lo supe, o quizá
lo sospechara, aunque en ningún caso lo quería reconocer; cuando ese hombre, o lo que quiera que fuese,
dijo que los gusanos que desde días atrás infestaban mi casa y mi vida no
provenían de ningún sitio en general sino de mis entrañas en particular los acontecimientos
se precipitaron; reconocí lo irremediable y eché la vista atrás, dejando a
continuación que todo siguiera su curso hasta el final.
Ya me pasé por ENTC, y lo que dije lo mantengo: me parece que sobre todo la voz del narrador es un ejemplo de terror sumiso, lo que convierte al exterminador en una criatura inefable.
ResponderEliminarFelicidades
Juan M
Gracias por tu comentario Juan Manuel. En este caso el narrador sospechaba el final, pero como es lógico, éste es algo que nunca solemos reconocer y mucho menos aceptar. Lo de los gusanos era una mera evidencia.
EliminarUn saludo.
Coño, a ver si -en vez de exterminador- era un psicoanalista, se parecen tanto...
ResponderEliminarAbrazos
Pues no sabría decirte Armando, lo que si esta claro es que dejó las cosas claras al sufrido protagonista.
EliminarUn abrazo.
Me ha gustado mucho, como tantos otros de los que sueles escribir. Me encanta pasarme por aquí porque siempre me llevo una sorpresa debajo del brazo... y un buen relato, claro está. Enhorabuena.
ResponderEliminarMuchas gracias por el comentario y por la visita Juan Antonio.
EliminarMe alegra que te guste lo que lees.
Un abrazo.
Vaya, llego tarde, pues es el relato de agosto, pero me ha gustado mucho. Espero que tengas relato en septiembre para poder llegar a tiempo a leerlo.
ResponderEliminarUn abrazo
Rosa
Pues si Rosa, en Septiembre estaremos "de vuelta" por ENTC con otro intento.
EliminarUn saludo.