25 noviembre 2014

Dos micro relatos para REC.

Os dejo mis dos propuestas antagónicas para esta semana en REC.

Desgaste. 



En realidad esto del amor no tenía ninguna lógica, o al menos él no la encontraba a la vista de sus reacciones. 

A veces se preguntaba si sufrir tanto merecía la pena, cansado de recibir solo indiferencia y malos modos frente a sus incontables atenciones, por no hablar de los continuos reproches y gritos cuando consiguió, por fin, que viviesen juntos.  

Aunque lo que más le irritaba era ver cada día, en su cara, el miedo al compromiso. 

Y pese a todo, la seguía queriendo. Por eso, esa noche, al llegar a casa, bajaría al sótano, le quitaría la mordaza, y le diría suavemente que así, no podían seguir. 




Inseparables. 


En realidad, esto del amor no tenía ninguna lógica. Por eso mis ojos seguían buscándola al alba, y mi mano se abría esperando la suya en mis interminables paseos a ningún lado.

Tampoco entendía de límites; y por eso nunca se fue del todo. Me conocía bien, y sabía que no podría vivir de reminiscencias del pasado. 

Pero ante todo es justo, y en aquel instante, entre la inmensidad del silencio ella se hizo susurro, mostrándome el camino de regreso a sus brazos.  


 


 

17 noviembre 2014

Micro relato para REC. Variaciones fundamentales.



Empezó a pensar en un nuevo teorema, y en poco tiempo dio con las variables que le garantizarían el éxito. 

Permutaría la aburrida manzana por una generosa bolsa de nubes; y en cuanto a la colonia, iría a lo seguro y cogería prestada la de su padre. 

Al terminar la clase, se despidió con su mejor sonrisa de la profesora de matemáticas, sabiendo que, mañana, en la tutoría, nada podría fallar. 


10 noviembre 2014

Micro relato para REC. Atracción fatal pulverizada.

-Pero ya nada sería igual; ¿verdad?

-Todo fue de mal en peor. Al principio, solo eran insinuaciones y miradas lascivas. Pero con el desodorante de fórmula mejorada desembocó en un acoso constante, persecuciones e incluso el secuestro por aquella loca que solo me quería para ella.

-Tranquilo; ya pasó todo. Señoría, quiero que conste en acta que mi cliente ha sufrido un autentico calvario.

-Me hago cargo letrado; y por eso se viene a mi chalet de la sierra a recuperarse.

-Protesto señoría.


-Denegada. Ya he dictado sentencia, así que deje de abrazar a su cliente, y se lo advierto; no se le ocurra besarle.  


06 noviembre 2014

Relato para ENTC. Algo me dice que no lo haga.

Os dejo el relato con el que participo en el mes de Noviembre en el concurso de relatos del blog "Esta noche te cuento".

Si quereis leer el relato en dicho blog, podeis hacerlo en el siguiente enlace.

http://estanochetecuento.com/algo-me-dice-que-no-lo-haga/

Algo me dice que no lo haga. 



Por algún extraño motivo toda mi vida he ido en contra de lo que me dictaba la razón, siguiendo mi instinto como si en todo momento estuviese conectado con la divina providencia.

En aquel momento toda lógica me empujaba a unirme con la muchedumbre en busca de un bote salvavidas. El barco se hundía en la inmensidad del Atlántico, y ya ni los miembros de la orquesta, irreductibles, podían disimular el miedo.

En mi camino me crucé con ancianos resignados, con madres abrazadas a sus hijos. Con el miedo gobernando la nave.   

No entiendo por qué no me deje dominar por él. Hubiese sido lo más lógico; lo más comprensible. 

En cambio, seguí mi búsqueda contra corriente y contra el agua, que poco a poco inundaba el barco, ahogándolo sin miramiento alguno. 

Sin saber cómo, lo había encontrado. El camarote número 115 del Titánic parecía ajeno a la tragedia. Y aunque dentro, todo era oscuridad, mi instinto pidió entrar.  

Cuando volví en mí, entre gritos, ya no estaba en el barco, sino frente a aquella gran mole de acero, en el puerto de embarque. 

-No tenemos todo el día, Señor –me gritaba el oficial-. ¿Va usted a embarcar o no?




03 noviembre 2014

Micro para REC. Rescatando sonrisas.



El muñeco fue el primero en cerrar los ojos. Soñó que era grande y fuerte, que podía con todo y con todos. 

También soñó que vencía sus miedos y rescataba por fin la sonrisa, que días atrás, alguien arrebató a la niña que lo abrazaba.