16 diciembre 2014

Micro relato para REC. Mal de amores.



El mensaje era claro, conciso, breve y letal: no insistas, decía. 

Apagó entonces el móvil y buscó una maleta donde echar lo justo para poner tierra de por medio a su soberbia. 

Recorrió medio mundo conociendo nuevas culturas, descubriendo todos sus colores y deteniéndose ante todos sus matices; y alquiló un balcón en el extremo del mundo, dando por hecho que la distancia sería el olvido.

Y allí, bajo el manto de estrellas, encendió de nuevo su teléfono para responder con un: ojalá pudiera.  


6 comentarios:

  1. Demonios que buen final Alfonso, me ha encantado!! Y es que a veces ponemos tierra de por medio, pero el corazoncito es el que manda. Suerte para la próxima.
    Besicos muchos.

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  2. Como decía aquella canción que creo cantaba Massiel: "Es que el amor, que tiene tanta fuerza, se lleva por delante todo sin pensar..." En este caso, aun poniendo todos los medios posibles, ese sentimiento ahí sigue "erre que erre". Quiero pensar que en verdad el tiempo y la distancia ayudarán. Por el bien de los dos. Las obsesiones son altamente peligrosas. Perdona el rollo, Alfonso, pero tu excelente micro me ha servido de reflexión. Un abrazo y Feliz Navidad.

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  3. Qué malo es "el mal de amores". A veces ni la distancia puede con él. Ese "ojalá pudiera" es demoledor. Un abrazo, Alfonso.

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  4. Me ha gustado mucho, por mucha distancia que ponga el corazón manda.

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  5. Jo Alfonso... qué maravilla de relato. Ese final vale su peso en oro. Me parece muy bien resuelta la frase, en tanto que nada chirría, está totalmente integrada en la historia y deja paso con suavidad y sin trompicones a lo que has querido contar, por cierto, con un grado exquisito de originalidad. Me ha gustado pero mucho. Un abrazo amigo :)

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  6. Puede que no hay encontrado aún el lugar donde el amor tiene poca cobertura.
    Abrazos, siempre

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