13 mayo 2014

Micro. El último café.



La lluvia de fuego que lentamente devoraba la ciudad no fue más que el primero de los daños colaterales, dando paso a terremotos, huracanes y la plaga de langostas.

Siempre había buscado lo mejor en cualquier lugar y a cualquier precio, y por ello, al adquirir aquel artefacto infernal de refulgentes botones, consideró como menudencias los efectos secundarios advertidos por el misterioso tendero. 

Y ahora, aun sabiéndose responsable de todo, le vence su debilidad, se envuelve en el aroma, contempla ensimismado el cuerpo y se pierde esa nube blanca final. Le consuela pensar, que incluso en el fin de los días, nadie se resiste a un buen café.

16 comentarios:

  1. Hola, Alfonso.

    Hay placeres de los que no podemos prescindir aunque se vaya todo a la porra.
    Bien descrito. Me ha gustado mucho.

    Unos abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amiga Towanda, por muchas catástrofes que nos cuenten, el día que se acabe el café, y solo ese día, podremos decir que se ha acabado el mundo :-)

      Gracias por la visita, un saludo.

      Eliminar
  2. Donde esté un buen café...Alfonso, me gusta mucho tu historia. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Luisa por la visita y el comentario.

      Con lo modernas que son ahora las cafeteras, me pareció gracioso idear un relato apocalíptico con una de ellas.

      Me alegra que te haya gustado.

      Saludos.

      Eliminar
  3. Pues, al final, yo me he reído, lo que hacen algunos por un buen café. Aunque me quedo con la imagen de ese tendero misterioso que le ha vendido la cafetera del demonio. Nos leemos el D15.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra que te haya gustado Lorenzo; creo que a los cafeteros seguro que les arranca un sonrisa.

      Un saludo. Nos leemos.

      Eliminar
  4. Hola Alfonso...el misterioso tendero, el fin del mundo, si cambiamos el café por un cornetto y se lo damos a Simon Pegg tenemos el rato hecho con tu historia.

    Igual me estoy pasando de friky así que te dejo breve reseña para situarte por si todo esto no te suena:
    http://www.ecartelera.com/noticias/16009/claves-trilogia-cornetto-edgar-wright/

    Me has recordado esas historias de nada es lo que parece con cierto toque de divertida evasión de la realidad.

    Enhorabuena Alfonso. Mucha suerte para la semana que viene :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por la visita Juan Antonio, y no te preocupes por tu lado friky, que aqui será bien recibido y compartido :-)

      Me tomo buena nota de la reseña para leerla con detenimiento, La verdad es que no he visto la saga.

      Un saludo amigo.

      Eliminar
  5. Yo también me estaba tratando de imaginar esa máquina infernal llena de botones y a George Clooney destruyendo el mundo por un Nexpresso de esos, con una sonrisa. Muy original, Alfonso. Un abrazo,.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues fijate Eva, yo pienso que si alguna máquina tiene que acabar con el mundo, me consolaría saber que al menos, esa máquina, hace un buen cafe :-)

      Saludos.

      Eliminar
  6. Lo que no haría yo a estas horas por un buen café, cómo lo entiendo, je je.

    Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro Miguel; es que es un relato para los muy cafeteros que bien podría firmar el mismo Juan Valdés....:-)

      Saludos.

      Eliminar
  7. Jajaja y después, llovía café???
    Muy divertido y catastrófico.
    Un saludo
    Rosy

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues no se me había ocurrido Rosy, pero no hubiese sido mal final.

      Un abrazo.

      Eliminar
  8. Ha descrito a la perfección el desastre que sucede dentro de mi cabeza, mientras no me he tomado mi primera taza de café. Mucha imaginación en este relato apocalíptico, me gusta.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Beto, se notan los comentarios de los cafeteros...:-)

      Un saludo.

      Eliminar