31 julio 2013

Micro. El premio es lo de menos.



- ¿Y esto?

- Refrescos de frambuesa, es lo único que sirven aquí; ¿sabes? me he enterado de que el barrendero ha secuestrado al alcalde y lo tiene limpiando su casa, y que el cartero reparte el correo en ala delta. 

- Lo sé; estas fiestas son famosas porque hay un día en el que se permite hacer cualquier locura, y la más original se lleva un premio. ¿Quieres que participemos? 

- Bueno; pero ya me dirás que has pensado, porque aquellos están pintando el  ayuntamiento de rosa con lunares.

- Pues aquí en frente hay una iglesia y tengo dos anillos. ¿Qué me dices?

14 comentarios:

  1. Alfonso, un microrrelato con aires surrealistas que acaba con todo un hecho de locura muy arraigado como el matrimonio.

    Me gustó esa sorpresa final.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por el comentario Nicolás; probablemente la de estos chicos no fuera la locura mas ocurrente, o la mas arriesgada, pero posiblemente si fuera la mas sana, al menos a mi modo de ver.

      Un saludo.

      Eliminar
  2. Original si es la idea, nunca he visto a un párroco con anillos en las orejas...
    Salud-os

    ResponderEliminar
  3. Yo tampoco Armando, pero cierto es que no suelo ir a la iglesia.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  4. Buenisimo, me ha gustado mucho.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, es un micro relato un poco loco, pero se trataba de contar historias disparatadas y esta es una de ellas.

      Un beso guapa.

      Eliminar
  5. Jajajá...yo creo que esta serie de viajes está resultando de lo más divertida. Creo que todos, en mayor o menor medida, sacamos a relucir nuestro buen humor por el verano y el descanso, y las historias se convierten en menos tórridas.

    Original y divertido,
    un placer como siempre acudir de visita.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El verano y sobre todo las vacaciones son periodos ociosos en los que suele predominar el descanso y buen humor, y si hay que escribir sobre viajes, todo influye.

      Un saludo Laura.

      Eliminar
  6. Me recuerda a las Saturnales en Roma, una época donde se daba la vuelta a muchas cosas, pero con más romanticismo. Es una buena fiesta que deberían instaurar en todos los pueblos. Y por supuesto, siempre es bueno andar con dos anillos en el bolsillo, por si acaso... : )

    ResponderEliminar
  7. Coincido contigo Alba, un poco de locura sana es recomendable y debería ser obligada por prescripción medica.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  8. ¿Para qué si no hicieron las fiestas? Pues eso,..., que mañana ayunaremos.
    Un saludo
    Juan M

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las fiestas siempre son bienvenidas Juan Manuel, cuidemoslas...

      Un saludo.

      Eliminar
  9. Genial Alfonso, una locura perfecta, ya luego si se arrepienten acabadas las fiestas, eso es otra cosa.

    Genial locura, bien sostenido el interés hasta el final.

    ResponderEliminar
  10. Gracias Rosa, veo que te estas poniendo al dia con mi blog. En este caso te diria que las bodas son a mi modo de ver una locura sana, siempre que los antecedentes sean lógicos.

    Saludos.

    ResponderEliminar