18 octubre 2012

Micro. Alegato final.



- De corazón y científicamente, sin verdades mentirosas ni prisas en esta pausa, ensalzando tu gran bondad que minimiza este arrebato de maldad, y en el principio del fin de mi alegato, encomendándome al espíritu de las mentes que practican la paz y no la guerra, te pido que no lo hagas.

- Mira que estas pesado con el tema, pero siguiendo con tu cantinela tendrás una de cal y otra de arena. El sofá lo voy a cambiar lo quieras o no, pero he de reconocerte que el diccionario se ha merecido una segunda oportunidad.

4 comentarios:

  1. Este micro me ha arrancado una buena carcajada, Alfonso. Me ha parecido fantástico la forma y el tono del alegato para salvar el sofá; pero lo que más me ha gustado es no saber hacia dónde nos llevabas hasta el último instante.

    Buena apuesta para el concurso.

    Un abrazo.

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    1. Gracias por el comentario Pedro. La verdad es que el chico buscaba salvar el sofá y sobre todo el diccionario que estaba calzandolo.

      Ya ves, cosas raras que a veces se me ocurren.

      Un saludo.

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  2. El primer párrafo desconcertante, y en el segundo culminas con ingenio la historia.

    ¿Quién no ha utilizado alguna vez el diccionario de calce? jajaja...
    no, si a este paso, nuestros hijos tendrán que meter el e-book electrónico!!.

    Un abrazo Alfonso.

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    1. Gracias por el comentario Laura;

      La verdad es que desde que llegaron las nuevas tecnologias para quedarse con nosotros definitivamente, diccionarios y listines telefónicos andan de capa caida por nuestras casas, de ahi la idea para el relato.

      Un saludo.

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