01 septiembre 2011

Manual de ciudadania. Aprender a no dejarse pisotear

No dejarse pisotear, tenemos nuestros derechos.
Pues si, en la lección de hoy del manual de ciudadanía vamos a hablar sobre el concepto de no dejarse pisotear.
Cuando hablamos de no dejarse pisotear, no lo digo en el sentido literal, sino en lo relativo a nuestros derechos.
Y es que a muchos de nuestros políticos se les llena la boca hablando de la democracia del pueblo, del poder del pueblo y de los intereses del pueblo, manejando al pueblo y a sus ciudadanos a su antojo.
El estado de derecho ha establecido mecanismos por lo cuales los ciudadanos podemos regular y/o castigar a los políticos que nos representan en función del grado de cumplimiento de sus compromisos con la ciudadanía, pero el problema es que esos mecanismos son de carácter ciertamente limitados, no dejan de estar circunscritos a las elecciones generales y autonómicas y a otro tipo de disposiciones de aun menor alcance.
Esto nos puede llevar a que habiendo votado a un partido político, lógicamente si exceptuamos mociones de censura o algún mecanismo alternativo, estos tienen todo un mandato de cuatro años para hacerlo bien, mal o regular sin que realmente podamos hacer gran cosa para remediarlo.
En la situación actual tenemos un gobierno haciendo las cosas muy mal, a mi juicio claro, que los habrá que estén encantados con su ejercicio; y una oposición haciendo aun peor. Lo cual nos lleva a que se estén tomando decisiones que poco o nada ayudan a la recuperación económica y que van minando de manea paulatina los derechos de los trabajadores y los ciudadanos con el consiguiente menoscabo del tan venerado estado de bienestar.  
Ante esto que nos queda, ¿dejarnos pisotear?, pues yo digo que no.

Están intentando modificar la constitución a su antojo sin contar con los ciudadanos; supongo que con la excusa incierta de que las medidas tomadas serán beneficiosas para la economía en el futuro; pues yo digo que no.
Si hay que modificar la constitución, pues que haya un referéndum que lo autorice, y si los cambios son imprescindibles para salir de la crisis, pues que expliquen claramente a la ciudadanía; que no somos tontos; porque hay que tomar esas medidas y nosotros después decidiremos.
El problema es que en España nos dejamos pisotear desde hace mucho tiempo, los políticos ya nos conocen y saben que somos una sociedad acomodada que no sale a la calle a luchar por nuestros derechos y contra los atropellos que ellos cometen. Si hasta volvemos a votar a los políticos incorruptos.
Debemos dejar de criticar a los que están saliendo a las calles para protestar contra los atropellos de los políticos y unirnos a ellos de la manera que a todos nos sea posible, unos en la calle de manera civilizada, otros escribiendo en nuestros blogs como yo lo hago ahora, en los periódicos, etc; hay muchas maneras de hacerlo; pero tenemos que salir ya de nuestro letargo, por que quizá dentro de poco será demasiado tarde.
¿O es que realmente confías en los políticos?

2 comentarios:

  1. Es que hemos llegado a un punto que la constitución se la están pasando por el forro, por lo que no es de extrañar que se atrevan a modificarla a su antojo. Yo me descojono con los artículos esos que dicen que todos tenemos derecho a un trabajo y a una vivienda digna. O el párrafo que habla de que ninguna religión tendrá carácter estatal. En fin, si leemos la constitución punto por punto nos encontramos que más de la mitad no se cumplen y aquí no pasa nada.

    ¿Saldremos algún día a la calle a protestar pero de verdad? Espero que sí, lo que no sé es cuándo ni hasta dónde aguantaremos. Y miedo me dan las elecciones, porque me da que lo que tendremos aún será peor.

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  2. Coincido contigo Kassio, para reformar la constitución habría bastantes motivos mas importantes que ese, pero limitar el gasto publico es lo que les interesa, y como no les apetece que un posible referéndum digamos que no, pues se escudan en el bien común.

    Si han sido tan incompetentes para gastar lo que no tenían (porque ellos manejaban los presupuestos) y de no saber prever la crisis; ¿porque tenemos que pagar nosotros por sus errores?

    Un saludo.

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