01 diciembre 2010

Manual de ciudadanía





IR ANDANDO AL TRABAJO

Desde hace tiempo voy andando al trabajo, es un paseo de media hora desde mi casa al lugar donde trabajo, y después de mas de un año me da para sacar las siguientes reflexiones:

En primer lugar, cuando se va andando por las calles de esta ciudad no puedes ir mirando hacia adelante o hacia arriba, ya que corres el riesgo de pisar algún “regalito” depositado por algún perro o bien puedes pisar una baldosa “trampa”; estas baldosas son mas peligrosas en invierno, ya que al estar sueltas, acumulan agua o vete a saber que debajo y cuando las pisas ....... sorpresa, te acuerdas de entre otros el alcalde, su familia y alguno mas, con los regalitos del perro te sueles acordar del perro pero también del dueño y de la familia del dueño, y porque no, del alcalde y de su familia (supongo que el alcalde da por hecho que todo esto va en su cargo)

Por lo dicho anteriormente podría deducirse que lo mas normal en estos casos es mirar hacia abajo cuando vas caminando... craso error; si lo hacemos así evitaríamos con gran probabilidad los peligros comentados anteriormente, pero podría afectarnos otro peligro potencial, los arboles. En un principio en las ciudades los arboles se plantaban en parques y zonas periféricas, pero poco a poco se han ido colando en todas las calles y aceras, se quedan a 2 ó 3 metros de los edificios, y con el paso del tiempo, el ayuntamiento nos obligara a no cerrar las ventanas de nuestros pisos para no afectar el libre crecimiento de estos arbolitos. En cualquier caso, a mi en principio no me molestan los arboles, salvo cuando voy andando, porque en ese caso debo ir agachándome cada dos por tres para evitar que estos me descabecen; parece que los podan Galindo y David el Gnomo.

Independientemente de lo anteriormente dicho, hay otro peligro para los viandantes, los pasos para peatones. En estos pasos se dan varias circunstancias; los lunes nadie te cede el paso, todo el mundo va dormido o enfadado, por lo que es mejor no intentar pasar cuando viene un coche. El resto de días depende un poco de en que color este el semáforo mas próximo al paso de peatones o de cuanto peatones estamos esperando para pasar. A veces queda el consuelo de que pese a que el coche pasa sin cederte el paso, te levantan la mano a modo de disculpa.

En fin, no todo va a ser malo, un problema que nos han quitado a los viandantes son las obras, que debido a la crisis escasean o han desaparecido y ya no hay ni para reparar las baldosa "trampa".

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